floreciente

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floreciente

1. adj. Que florece.
2. Que está creciendo, en desarrollo o prosperando el agroturismo es un negocio florenciente en zonas de montaña. próspero

floreciente

 
adj. Que florece.
fig.Próspero.

floreciente

(floɾe'θjente)
abreviación
que prospera negocio floreciente
Sinónimos

floreciente

Traducciones

floreciente

florescente

floreciente

ازدهار

floreciente

蓬勃发展

floreciente

蓬勃發展

floreciente

blomstrende

floreciente

blomstrande

floreciente

เฟื่องฟู

floreciente

ADJ
1. (Bot) → in flower, flowering, blooming
2. (= próspero) → flourishing, thriving
Ejemplos ?
Respondedme, digo, vosotros de quienes hemos recibido tantos conocimientos sublimes; si nunca nos hubieseis enseñado nada de estas cosas, ¿seríamos menos numerosos, peor gobernados, menos temibles, menos florecientes o más perversos?
¡Ciego, profundo, infatigable corres, Como el torrente oscuro de los siglos En insondable eternidad...! ¡Al hombre Huyen así las ilusiones gratas, Los florecientes días, Y despierta al dolor...!
Por eso a los florecientes circunda una turba de amigos; en torno a los arruinados ronda la soledad, allí mismo donde son puestos a prueba, huyen los amigos.
Yo estoy tan superior acompañado, tan envuelto de brazos que me extienden, tan rodeado de rostros florecientes que me alzan, tan inmerso en la trastienda de sus calles, viviendo libros, amando verdaderamente a tantos, que no me importa si tienen nuevos autos para darse más fe de que algo valen o avenidas recién inauguradas para el paso cotidiano de sus larvas reducidas a mecánicas piltrafas.
Hoy me vuelvo renacer a la esperanza, tan sideral, de triunfar sobre lacerías y fatigas... Hoy mi cuerpo se reviste de armonías y mis manos son huertos florecientes donde siembro mis obreras equidades por ser mayo.
Los sustentantes de sillería tienen y han tenido siempre una relación entre la base y su altura, y de los limites superior e inferior no se ha traspasado en los templos florecientes del arte, entre los griegos se fija en el Partenón y en el Erecteo, en los siglos medios en las catedrales, que también se hallan comprendidos entre estos limites, edificándose cuando se traspasa la obra de pesado o débil y raquítica relativamente.
En gran parte me debe España la gloria de haber roto ella el misterioso secreto de los mares y de haber descubierto islas florecientes y extensa tierra firme, rica en perlas y en oro, que todavía se pone como valladar para impedirnos llegar a Cipango, al Catay y al imperio del preste Juan, por donde ya penetran los portugueses, siguiendo opuestos caminos y navegando hacia las regiones donde se pensaba que tenía su tálamo la Aurora.
uando vejez se cayó en el mundo, y la maravilla se fue de las mentes de los hombres; cuando ciudades grises encabritaron en cielos llenos de humo altas torres sombrías y feas, en cuyas sombras nadie puede soñar en el sol o los prados florecientes de la Primavera; cuando el conocimiento quita la tierra de su manto de belleza y los poetas no cantan jamás de fantasmas distorsionados vistos por ojos legañosos que miran adentro; cuando estas cosas habían pasado, y las esperanzas infantiles se habían ido para siempre, había un hombre que viajó de la vida en una búsqueda en los espacios donde habían huido los sueños del mundo.
Ermilo se paseaba en las palabras florecientes de sus soles mayas y su Abreu incendiado con Sor Juana se metía tan Gómez en el tiempo de las albas Arqueles volandero entre sus lámparas ardientes que lo iluminaban Vela, en cantatas y poemas de esperanza escurría sus ensueños picaflores.
La industria minera cuenta con recursos y con una larga tradición marcada por una serie de pueblos florecientes, en decadencia o en ruinas, que nacen y desaparecen al unísono de la bonanza o al agotamiento de la riqueza minera.
Si Héctor te llamare cobarde y débil no le creerán ni los troyanos, ni los dardanios, ni las mujeres de los teucros magnánimes, escudados, cuyos esposos florecientes en el polvo derribaste.
Atravesó el héroe las primeras filas, y parecido por su bravura al jabalí que en el monte dispersa fácilmente, dando vueltas por los matorrales, a los perros y a los florecientes mancebos; de la misma manera el esclarecido Ayante, hijo del ilustre Telamón, acometió y dispersó las falanges de troyanos que se agitaban en torno de Patroclo con el decidido propósito de llevarlo a la ciudad y alcanzar gloria.