filo...

Traducciones

filo...

PREFphilo..., pro-
filocomunistapro-communist
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
La verdad es que de palabra á palabra no va más filo de la uña, sino el de que el uno lo es sin saberlo,y el otro lo es por su gusto.
Morirán al filo de la espada, serán llevados prisioneros a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por las naciones hasta que se cumplan los tiempos de las naciones.
Entonces Jacques, despreciando los golpes artísticos, comenzó lisa y llanamente a hacer llover sobre Corrales una granizada de trompadas, bifes, reveses, de filo, de plano, de punta, todo en confuso e inexplicable torbellino.
Fuera de que la tierra no había sido nunca bien rastreada, las cuchillas no tenían filo, y con el paso rápido de las mulas, la carpidora saltaba.
No recuerdo a cuántos habíamos parado de esta manera, aunque pienso que serían unos veinte, cuando, al filo de las nueve, nos dirigimos de nuevo al Yar.
Sólo debe tener mirada de João Francisco o de alguna fabulosa ave de garra; y decimos debe, porque, en realidad, no la pudimos ver bien: cada vez que nos ha mirado desde adentro de sus ojos, hemos bajado los nuestros, sintiendo la piel erizada y no pocas tentaciones de llevar la mano al cuello. Se diría que mira con el filo de un facón.
Después se sacudió el polvo con su pañuelo finísimo, guardó el caballo entre mantas, («porque era una fiera el bicho, y, tragándose el espacio al andar, sudaba el quilo,») anunció, como de paso, para muy luego el arribo de la consabida recua; y entre familia y amigos que a saludarle acudieron, circuló el jarro de vino, se cenó de lo mejor, y hasta que ya era por filo pasada la media noche, en loor al recién venido duró la marimorena que, aunque inútil es decirlo, costó al jándalo los cuartos y a más de tres...
-Es que lo que le ha pasáo al Zamora tiée la mar de filo y la mar de contrafilo; que es mucha labor la que se ha cargao con él Cristóbal el Mulete y la Niña del Romero.
Durante una hora la canoa se deslizó más velozmente de lo que el remero hubiera querido. Remaba mal, apoyado en un solo pie, y el talón desnudo herido por el filo del soporte.
Fernando examinó el filo de su yatagán -era reciente y tajante-, se aproximó a la boa, inmóvil en el amodorramiento de su digestión, y levantó el alfanje.
El hombre de Ceilán se inclinó y tomó una navaja. Una navaja pesada, de filo ancho, que comenzaba a repasar pulcramente sobre una lonja de cuero...
Consideremos, durante una balanza, a quemarropa, a Calderón, dormido sobre la cola de un anfibio muerto o a Cervantes, diciendo: “Mi reino es de este mundo, pero también del otro”: ¡punta y filo en dos papeles!