fileno

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fileno, a

(Del gr. Philainos < Phyllis, nombre de mujer.)
adj. literario Que es afeminado o delicado.

fileno, -na

 
adj. fam.Delicado, afeminado.
Ejemplos ?
Condition Green como Angie Page. Desert Rose como Corinne. Eien no Filena como Elthena. El Hazard - The Magnificent World como Ifurita.
Escóndete en la nieve de su pecho, asesta tus arpones, cautiva corazones: cien amantes heridos adórenla rendidos; y a la virtud ligada por mágica cadena, a su esposo no más ame Filena.
Tu inmensa llama del enlace dichoso digna antorcha será: tu lumbre pura que el universo llena refleje de Filena la cándida hermosura.
AMOR El lecho orlad de flores, ministros del amor. HIMENEO Goce Filena hermosa perpetua primavera. AMOR Nunca su pecho hiera la espina del dolor.
Y crecerá tu imperio. -De Filena el escondido porvenir dudoso yo en las obscuras páginas he visto del destino inmutable y misterioso.
Cese ya la ficción: no es a Filena a quien mi canto suena: a ti, Señora, que la noble frente de majestad y de candor ceñida entre hermosuras tantas, gloria y adorno de Madrid, levantas, cual suele en la pradera cuando a la excelsa nube alto ciprés entre tomillos sube.
AMOR ¿Qué flor en mis vergeles igualará a la flor que tú me robas? Mi poder acabó: rebelde el mundo burlará mi cadena. Mortales, respirad: perdí a Filena. HIMENEO No la perdiste, Amor.
Nunca en tu rostro el llanto ni la pena... AMOR ¡Ay que no me robabas a Filena! el lindo pie de Amira, cuando en la danza volador giraba, un corazón me daba; los ojos de Glicera, cuando vivas centellas despedían, un pecho me rendían; el cabello de Lesbia, cuando al soplo del céfiro ondeaba, un alma me entregaba; mas ¡ay!
AMOR ¡Habla, Himeneo! HIMENEO Nuestro poder unamos y de Filena hermosa el tormento y placer del mundo hagamos. Yo su mirada artera, su sonrisa hechicera, su habla encantadora, su mano de marfil, su pie gallardo, te cedo desde ahora: sólo su corazón para mí guardo.
en mi Filena el talle, el pie, los ojos, el cabello, todos eran arpones, todos me cautivaban corazones. ¡Tirano! ¡Y tú me robas la que más triunfos a mi imperio daba!
Se llamaba la ópera Filena; era una larguísima égloga, extremadamente fastidiosa, falsa, absurda, pero tan del gusto predominante en la corte pontificia, que la fama de Orazio Formi llegó a las nubes, y Brunetti, si no de la gloria, participó de los beneficios contantes y sonantes.
Esa Filena es la columna del imperio mío: su palpitante pecho es la azucena donde oculto me río acechando rebeldes corazones que hieren mis arpones y rindo por despojos a la celeste lumbre de sus ojos.