ficción

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ficción

(Del lat. fictio.)
1. s. f. Fingimiento o disimulo con que se realiza una cosa. simulación
2. Invención, creación de la imaginación. cuento, fábula
3. ficción de derecho o legal DERECHO La que introduce o autoriza la ley o la jurisprudencia en favor de una persona.

ficción

 
f. Acción y efecto de fingir.
Invención poética.

ficción

(fik'θjon)
sustantivo femenino
1. cosa o hecho producto de la imaginación La historia que contó era ficción.
2. conjunto formado por personajes y hechos que forman un mundo imaginario En la ficción todo es posible.
3. literatura obra o género literario narrativo de tema inventado totalmente o en parte novela de ficción
Sinónimos

ficción

sustantivo femenino
1 fingimiento, pamema, paripé, simulación, apariencia, ilusión*.
Fingimiento se aplica con preferencia a gestos, palabras, actos concretos: sus lágrimas eran puro fingimiento; su expresión coloquial es pamema; si el fingimiento es para darse importancia, paripé. Ficción y simulación pertenecen a la lengua culta y pueden referirse a actos no materiales y largo tiempo continuados: el gobierno practicaba una ficción (o simulación) de democracia; apariencia equivale a ambos, con la diferencia de que no implica necesariamente la intención de fingir: aquel gobierno tenía tan solo apariencia de autoridad.
Traducciones

ficción

fiction, roman

ficción

beletrie

ficción

fiktion

ficción

kaunokirjallisuus

ficción

fikcija

ficción

フィクション

ficción

소설

ficción

fictie

ficción

fiksjon

ficción

fikcja

ficción

ficção

ficción

skönlitteratur

ficción

นวนิยาย

ficción

kurgu

ficción

tiểu thuyết

ficción

小说

ficción

小說

ficción

A. SF
1. (Literat) → fiction
obras de no ficciónnon-fiction books
ficción científicascience fiction
2. (= invención) → fiction
3. (= mentira) → fabrication
B. ADJ INVfictitious, make-believe
historia ficción(piece of) historical fiction, fictionalized history
reportaje ficcióndramatized documentary
Ejemplos ?
No pretendo decir que aquellas misteriosas ceremonias son aún más obscenas que las del teatro: sólo digo lo mismo que persuade la historia a los que lo niegan, y lo es, que los juegos escénicos donde reinan las ficciones de los poetas, no los inventaron e introdujeron los romanos en las ceremonias sagradas de sus dioses por motivo de ignorancia, sino que los mismos dioses establecieron que les celebrasen solemnemente estos juegos y los consagrasen en honor suyo, mandándoselo rigurosamente; y, si así puede decirse, obligándolos por fuerza a practicarlo; todo lo cual toqué breve y concisamente en el libro primero: así es que, por autoridad de los Pontífices, y con motivo de acrecentarse el cruel azote de la peste, se instituyeron los juegos escénicos en Roma.
José María Arguedas y las ficciones del indigenismo (1996) Cartas a un joven novelista (1997) El lenguaje de la pasión (2001) La tentación de lo imposible, ensayo sobre Los Miserables de Victor Hugo (2004) El viaje a la ficción, ensayo sobre Juan Carlos Onetti (2008) La civilización del espectáculo (2012) = El pez en el agua (1993)
Empecé por este himno al dios cuya fiesta se celebraba, pero en seguida reflexioné que para ser verdaderamente poeta no basta hacer discursos en verso, sino que es preciso inventar ficciones, y no ocurriéndoseme ninguna recurrí a las fábulas de Esopo y versifiqué las primeras que me acudieron a la memoria.
Por eso, referirse al magisterio no es designar a un abstracto y heterogéneo grupo de institucionalizados trabajadores cuyo sindicato parece ser el más grande de América; no, hablar de magisterio es significar una acción altruista incesante que seres dotados con una vocación amorosa y admirable van desarrollando durante toda una existencia; paso a paso; sin intereses bastardos; sin búsquedas promocionales; sin acomodaticias ficciones de progreso para asegurar un presupuesto en el gobierno en turno.
Una de las ficciones de su época era que sólo el gobierno y los bancos autorizados por él emitían dinero; pero todo el que diese un dólar de crédito emitía dinero en esa extensión, dinero que era tan bueno como cualquier otro para aumentar la circulación hasta la siguiente crisis.
Señor: en tierras hermanas de estas tierras castellanas, no viven vida de humanos nuestros míseros hermanos de las montañas jurdanas. Señor: no oigáis las canciones de las doradas sirenas, que solo cantan ficciones...
La amable familia que había llegado a conocer tan bien, mi genial anfitrión y Mentor, el Dr. Leete, su esposa, y su hija, la segunda y más bella Edith, mi novia --estas, también, habían sido sólo ficciones de una visión.
Amamos locamente esta luz que resplandece en la tierra, a causa de nuestra inexperiencia de otra vida; y sin saber nada de lo que pasa debajo de la tierra, nos asustamos de vanas ficciones.
Esto también lo confiesan sus doctos y sabios en sus libros, y no lo tomo de ficciones poéticas, sino de los libros de los filósofos, donde dijo Virgilio: «Entonces el Cielo, padre todopoderoso, con fecundas lluvias desciende en el regazo de su festiva esposa»; esto es, en el regazo de la Tellus o Tierra, porque también quieren que haya algunas diferencias, y en la misma tierra una cosa piensan que es la Tierra, otra Tellus, otra Tellumón, y tienen a todos éstos como dioses, llamándolos con sus propios nombres y con sus oficios distintos, y reverenciando a cada uno en particular con sus aras y sacrificios.
Sabia constitución es ésta seguramente, ya que debemos tener nuestra vida sujeta a la decisión jurídica y sus legitimas determinaciones, y no a los gracejos y ficciones de los poetas; además de esto, tampoco debemos oír ignominia, alguna de boca de otro, sino de modo que podamos contestar y defendernos en juicio.» Estas expresiones me pareció conveniente sacarlas de Cicerón en dicho libro cuarto, dejando algunas expresiones como están, o mudándolas algún tanto para que se entiendan mejor, porque importan mucho, para lo que voy a explicar, si tuviese capacidad para ello.
«En el primero, dice, se hallan infinitas ficciones indignas de la naturaleza de los inmortales; por cuanto en él se advierte cómo un dios nació de la cabeza, otro procedió de un muslo, otro de unas gotas de sangre.
Si un momento en la concepción causa el que los gemelos tengan diferentes suertes hasta en el vientre de su madre, ¿por qué un instante en el nacimiento no motivará que otros dos cualesquiera tengan diferentes suertes en la tierra, y así se quiten todas las ficciones de esta arte, o, mejor decir, vanidad?