fervoroso


También se encuentra en: Sinónimos.

fervoroso, a

adj. Que tiene o actúa con fervor, entusiasmo o devoción piadosa en el aeropuerto lo esperaba un fervoroso grupo de admiradores. ferviente

fervoroso, -sa

 
adj. Que tiene fervor.

fervoroso

(feɾβo'ɾoso, -sa)
abreviación
1. que tiene o muestra profunda veneración religiosa un rezo fervoroso
2. que muestra un intenso sentimiento de admiración o entusiasmo por una persona o cosa Miles de fervorosos admiradores del cantante se agolparon ante las puertas del hotel.
Sinónimos

fervoroso

, fervorosa
Traducciones

fervoroso

inständig

fervoroso

fervoroso

fervoroso

ADJfervent, passionate
Ejemplos ?
Al ligero apunte de sus actividades de patriota, fervoroso ecuatoriano y piñasiense, redondean su personalidad, con perfiles sobresalientes; a!
Y es de agregar que precisamente en los mismos días, Mitre obtenía su más legítimo – para nosotros – laurel de poeta con su conocido canto “Al 25 de Mayo” cuya lectura hecho por el autor en resonante certamen público aplaudía fervoroso un cronista de “El Nacional” del día 27 expresando en su entusiasta elogio – perdonémosle tanta exageración – este era “un joven que maneja con igual fortuna, la lira, la espada y la pluma del historiador”.
Y como casi no pasaba noche sin parranda, se fué, poquito á poquito, aficionando al zumo de parra. El harpa y la copa llegaron, á la postre, á ser par.i él divinidades á las que tributaba fervoroso culto.
Enseguida llegaron las provisiones del Estado i Municipio de Machala que, felizmente, había te nido fondos en los Bancos de Guayaquil, bajo las manos pulcras de ese gran patricio, Presidente del Concejo de Machala, Rafael González Rubio. La gloria mayor de los machaleños radica en su fervoroso culto al trabajo y a la honradez.
En tanto, cerca del promontorio de San Martín balanceábase un buque del Estado, arrojando de sus entrañas de hierro, entre sordos mugidos, espesa columna de humo que el fresco Nordeste impelía hacia la ciudad, como si fuera el adiós fervoroso con que se despedían de ella, y de cuanto en ella dejaban, quizá para siempre, agrupados junto a la borda, los valientes pescadores santanderinos, arrancados de sus hogares por la última leva.
¿La veis? Fue Melchor, el fervoroso, quien primero pronunció la frase decisiva: -¡Sigámosla! Y la siguieron, ignorando adónde los conducía, seguros de que era a la salvación.
Esto último no le gustaba a Bustamante, fervoroso creyente, aunque no fanático, porque en él la religión era una necesidad de artista; creía por temperamento; sin un ideal no comprendía la existencia.
No importa saber si los actos creadores provocan desconciertos pasajeros: lo que interesa aquilatar, es la magnitud de los beneficios que va a recibir el pueblo mexicano con la obra generosa y vivificadora de la Revolución, conducida por la fuerte y hábil mano de usted, que cuenta con la comprensión plena y el respaldo sincero y fervoroso del proletariado de México.
Un ciudadano de modesta esfera en la jerarquía militar, un fervoroso convencido de que el porvenir de México se halla asegurado en su trayectoria, hacia la cima del ideal revolucionario, pese a los que sueñan aún con el triunfo de las plutocracias, es el que se honra aludiendo a los conceptos de inestimable valor, hace pocos minutos expuestos por usted.
Dos mocetones, armados de escopetas, abrían la marcha haciendo fuego, y un ciego gaitero acompañaba con su ronco instrumento al señor cura en sus cánticos, a los que contestaba todo el pueblo, de vez en cuando, con un fervoroso « ora pro nobis.
Las ciudades ecuatorianas, movidas por un sentimiento nacional, y juntando el dolor con la voz implacable de condenación para los agresores, surgieron vigorosas para castigar a los traidores de la paz continental; a la vez que, sintiendo en propia carne el dolor de los hermanos refugiados, se exaltaron las más nobles virtudes de patriotismo, de caridad y de fervoroso anhelo, para calmar la nostalgia y el dolor de un pueblo ultrajado por la bota del invasor.
Los demás libertadores de América, inclusive Bolívar, - a quien no puedo nombrar, y menos en este recinto a esta hora, sin rendir a su memoria el tributo fervoroso de mi admiración – se comprometieron, aún sin saberlo ni pensarlo, en el incendio de la Revolución que había comenzado en 1810 por ser local y derivar de bandos igualmente respetables de Juntistas y Regentistas.