fatalidad


También se encuentra en: Sinónimos.

fatalidad

1. s. f. Cualidad de fatal.
2. Fuerza sobrenatural que inexorablemente influye y decide sobre las personas y las cosas. hado, sino
3. Suceso o acontecimiento desgraciado o de malas consecuencias tuve la fatalidad de perderlo todo. desgracia

fatalidad

 
f. Calidad de fatal.
Desgracia, desdicha, infelicidad.

fatalidad

(fataliðað)
sustantivo femenino
1. cualidad de fatal la fatalidad de un hecho
2. destino, especialmente muy negativo estar determinado por la fatalidad
3. circunstancia muy negativa determinada por el destino Fue una fatalidad escoger aquella casa.
Traducciones

fatalidad

fatalità

fatalidad

fatalidade

fatalidad

SF
1. (= destino) → fate
2. (= desdicha) → misfortune, bad luck

fatalidad

f. fatality.
Ejemplos ?
Atlas sostiene el vasto cielo a causa de una imperiosa fatalidad allá en los confines de la tierra, a la entrada del país de las Hespérides de fina voz, apoyándolo en su cabeza e infatigables brazos; pues esta suerte le asignó como lote el prudente Zeus.
A su lado, el caballero árabe, de gran turbante, finísima túnica y modales de señorita, reiteró: -Estaba precisamente sobre su cabeza. Una nube roja de fatalidad.
Una mitología es un pueblo. La mitología en que nacemos es nuestra fatalidad y nuestro determinismo. Ella nos separa, nos incomunica en lo más íntimo con los otros hombres de los otros grupos.
Y Fernando, a pesar de sus amarraduras, se arrodilló frente a "Lucía". Luego, con palabras febriles, le explicó aquel juego de la fatalidad.
En efecto, el Profeta ha escrito que el creyente no debe abandonarlo todo en las manos de Alá sino después de asegurarse que ha cumplido minuciosamente con todas las precauciones que un hombre precavido debe observar. El babuchero comprendió que la Fatalidad marchaba a su encuentro.
Examinando a los hombres, adivinó con frecuencia que el valor era temeridad; la prudencia, cobardía; la generosidad, finura; la justicia, un crimen; la delicadeza, una necedad; la honestidad, organización; y, gracias a una fatalidad singular, se dio cuenta de que las gentes honestas, delicadas, justas, generosas, prudentes y valerosas, no obtenían ninguna consideración entre los hombres: ¡Qué broma tan absurda!
Tuvo una elevación diaria de temperatura, que en vano combatió con la quinina, y el médico, no sabiendo qué disponer, no teniendo remedios para aliviar, la envió a que pasase un mes respirando aire puro y saturado de emanaciones balsámicas en un sanatorio del Mediodía, de esos en que la sobrealimentación y la suavidad del clima suelen proporcionar alivio; pero el tedio y la contemplación de tantas miserias fisiológicas abruman con la pesadumbre de la fatalidad que nos rodea.
Y esa fatalidad que preside al drama se halla exactamente fijada en los dos versos que dice Marsilla, tan amargos y enérgicos: Marsilla luchando a brazo partido, y solo, contra esa fatalidad, es una creación llena de valor y de entereza.
Yo crucé las manos sobre el escapulario de mi hábito, en actitud penitente, y volví a suspirar: —¡Hoy la fatalidad de mi destino me arroja de nuevo en el mar del mundo!
Aquel odio que una anciana transmitía a sus nietas, me recordaba el primero, el más grande amor de mi vida perdido para siempre en la fatalidad de mi destino.
Quisiéramos sobre todo precaverla de una servilidad excesiva a la ciencia de la civilizada Europa. Es una especie de fatalidad la que subyuga las naciones que empiezan a las que las han precedido.
Segundo, inquirir de su experiencia, pues le imagino a usted por sus escritos hombre de esos que han vivido más de lo que les queda que vivir, si hay efectivamente de tejas abajo una fatalidad que persigue a los humanos, y una desgracia en el mundo que se asemeje a la desgracia mía.