fanatismo

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fanatismo

(Del fr. fanatisme.)
s. m. SOCIOLOGÍA Actitud del fanático, apasionamiento excesivo por una creencia, idea, doctrina u opinión.

fanatismo

 
m. Tenaz preocupación, apasionamiento del fanático.

fanatismo

(fana'tismo)
sustantivo masculino
sociología entusiasmo exagerado que manifiesta un fanático El fanatismo lleva a situaciones de intolerancia.
Sinónimos

fanatismo

sustantivo masculino
apasionamiento, exaltación, intolerancia, intransigencia. tolerancia, transigencia, ecuanimidad.
El fanatismo añade a estas ideas la cualidad de desmedido y ciego.
Traducciones

fanatismo

Fanatismus

fanatismo

fanatisme

fanatismo

fanatisme

fanatismo

التعصب

fanatismo

fanatyzm

fanatismo

фанатизъм

fanatismo

狂热

fanatismo

狂熱

fanatismo

fanatisme

fanatismo

fanaattisuus

fanatismo

狂信

fanatismo

fanatism

fanatismo

SMfanaticism
Ejemplos ?
Señorías, queremos manifestar nuestro más absoluto rechazo a cualquier tipo de terrorismo, venga de donde venga. Estamos contra la barbarie, el horror, contra los fanatismos e integrismos religiosos, ideológicos y políticos.
El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios.
Artículo 8o.- El criterio que orientará a la educación que el Estado y sus organismos descentralizados impartan -así como toda la educación preescolar, la primaria, la secundaria, media superior, la normal y demás para la formación de maestros de educación básica que los particulares impartan- se basará en los resultados del progreso científico; luchará contra la ignorancia y sus causas y efectos, las servidumbres, los fanatismos, los prejuicios, la formación de estereotipos, la discriminación y la violencia especialmente la que se ejerce contra las mujeres y niños, debiendo implementar políticas públicas de Estado orientadas a la transversalidad de criterios en los tres órdenes de gobierno.
Y nosotros los maestros conscientes de esta realidad debemos, sin dogmas ni fanatismos, enfrentar este reto y asumir esta gran misión que muchos han olvidado: ser hombres y mujeres de conocimiento, verdadera competitividad para nuestros educandos pues atenderá a las necesidades básicas del ser humano como el fundamento curricular que debe existir en nuestras escuelas.
Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, el criterio que orientará a dicha educación se mantendrá por completo ajeno a cualquier doctrina religiosa y, basado en los resultado del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios.
Estamos conscientes de que es hipótesis difícil incorporar a un sistema institucional, el posible cuestionamiento de sus supuestos; pero estamos ciertos, de que nuestra personalidad y carácter no admiten dictaduras ni fanatismos.
DIECIOCHO La ciencia ha despojado a la energía creadora de fantasías inventadas por la ignorancia y los fanatismos, y como a una empolvada estatua deslucida, la ha limpiado hasta descubrir la verdad de su existencia.
Quiero que el mensaje de esa voz sea de optimismo y de concordia; pero que lleve también mi exhortación a todos los pueblos, y muy particularmente a los que su mayor poder inviste de mayor responsabilidad, para que usen de ese poder en la lucha conjunta, o al menos paralelamente, contra los enemigos del hombre: la pobreza la ignorancia, la enfermedad, la inseguridad, la opresión, la injusticia, los fanatismos belicistas, residuos estériles de un mundo que ya ha dejado de existir.
De este optimismo fundamental brotan las facetas características del pensamiento de Rabelais: absoluta fe en la vida, una fe que su temperamento sano y exuberante convierte en impetuosa alegría de vivir, en instintivo amor hacia toda realidad concreta; indiferencia y horror para todos los dogmas, para todos los fanatismos políticos o religiosos; escepticismo en cuanto a la eficacia de la razón humana y de las doctrinas que con ella se elaboran.
Y nosotros los maestros conscientes de esta realidad debemos, sin dogmas ni fanatismos, enfrentar este reto y asumir esta gran misión que muchos han olvidado: ser hombres y mujeres de conocimiento.
Repetidamente a lo largo de la historia hemos vivido muchas divisiones, la confrontación nos ha llevado por caminos errados, somos pasionales y es bueno serlo, pero a veces esa pasión nos tiende una trampa, crea conflictos innecesarios, genera fanatismos que tantas veces nos arrastraron a la violencia, a la incapacidad de razonar y a la falta de amor.
Sin fanatismo contra los fanatismos y con tolerancia para tenaces intolerancias hemos querido hacer de nuestras escuelas, fuerzas de paz autentica al servicio de México, país independiente y gestor de concordia universal.