Ejemplos ?
Así que en vano se alega en comprobación de esta doctrina aquella famosa invención de la rueda del ollero, de la cual refieren se valió Nigidio para responder hallándose atajado en esta cuestión, por lo cual le vinieron a llamar Fígulo, pues habiendo impelido y sacudido con toda su fuerza a la rueda, corriendo ésta la señaló con suma presteza, como si fuera en un determinado paraje de ella, con tinta dos veces; después, parando la rueda, hallaron los dos puntos que había señalado en las extremidades de ella no poco distantes entre sí...
No sentía dolor, sino sólo los comienzos del frío y peso en las extremidades, la inercia, que pronto sería reemplazada por el devaneo de la fiebre.
El calor de la lucha enardeció a Corrales; se multiplicaba, se retorcía, y cada buena parada decía con acento jadeante: "¡Di ande!" "¡Cuando, mi vida!", y otros gritos de guerra análogos; Jacques, más irritado aún, hizo avanzar la artillería, y una nube de puntapiés cayó sobre las extremidades del intrépido agredido.
Con ayuda de la barrena quitó el ciego la arcilla que disimulaba los agujeros, y con la calma y seguridad de que ejecuta una operación largo tiempo meditada, introdujo en cada uno de ellos un cartucho de dinamita con su correspondiente guía, formando con aquellas largas mechas, todas de una misma dimensión, un solo haz, cuyas extremidades igualó cuidadosamente; y atándolas en seguida con un bramante, vertió encima del grueso nudo una parte del saquete de pólvora, trazando con el resto un reguero en el piso, de algunos metros de longitud.
Sois como las aguas de una lagunilla, siempre encerrada entre las piedras de sus orillas inmutables, sin las mareas del Titicaca inmenso, sin el soberbio empuje del Urupamapa y del Apurímaj, que huyen espumosos y resonantes de sus lugares nativos y penetrando en los Antis montañosos van a fecundar magnánimos las extremidades del mundo.
Le gustaba azotar todo el cuerpo con un vergajo y es el mismo de quien habló la Martaine, que golpeando hirió ligeramente tres extremidades y rompió sólo una.
Tal sería la situación de un hombre que hubiese tenido las extremidades inferiores trabadas desde el día de su nacimiento, si bien de manera que le consintiesen moverse y andar dificultosamente; en estas condiciones podría llegar a atribuir la facultad de trasladarse de un punto a otro a sus mismas ligaduras, siendo así que estas no habrían de producir otro resultado que el de disminuir y paralizar la energía muscular de sus piernas.
No eyacula hasta que ella cae; antes, la hace cagar. 100. La sangra en las cuatro extremidades y en la yugular y se masturba mientras ve manar aquellas cinco fuentes de sangre. 101.
Montañas, valles, oasis de palmeras, y, a lo lejos, las torres de una ciudad magnífica, las cúpulas de sus templos, las extremidades de sus minaretes.
Y, ¡cosa digna de notarse!, Venezuela y Chile se hallan sin relación alguna entre sí, y colocados en extremidades opuestas, como para servir de modelo a las demás repúblicas hermanas, marcando a todas ellas la diferencia que existe entre el orden y la anarquía, la exaltación y la prudencia, y para hacer ver a las naciones extrañas que no debe desesperarse de la suerte de unos países llamados a grandes destinos, aunque extraviados ahora de la senda que conduce a la verdadera felicidad de las naciones por pasiones muy excusables en la infancia de ellas, y atendido su origen, inexperiencia y todos los antecedentes de su existencia política.
Y con piruetas como de marionetas sus pasos afilados tropezaron; llenaron los oídos con las flautas del Miedo en esa horrible mascarada, y a toda voz cantaron mucho tiempo pues cantaban para despertar los muertos. «¡Oh!», cantaban, «¡ancho es el mundo pero cojean las extremidades aherrojadas!
Que sea buena la vida de vuestros sostenes, de vuestros nutridores, ante vuestras bocas, ante vuestros rostros, oh Espíritus del Cielo, oh Espíritus de la Tierra, oh Fuerza Envuelta, oh Pluvioso, Sembrador, Volcán, en el cielo, en la tierra, en los cuatro ángulos, en las cuatro extremidades.