extremeño

(redireccionado de extremeños)
También se encuentra en: Sinónimos.

extremeño, a

1. adj. De Extremadura, región del oeste de España.
2. s. Persona natural de esta región.
3. s. m. LINGÜÍSTICA Variedad del castellano que se habla en esta región.

extremeño, -ña

 
adj.-s. De Extremadura.
adj.-s. Que habita en los extremos de una región.
m. ling. Nombre que recibe el castellano hablado en Extremadura.
Traducciones

extremeño

Extremaduran

extremeño

estrémaduran

extremeño

/a ADJ & SM/FExtremaduran
Ejemplos ?
Este poeta había escrito poesías muy bellas y había tenido un acierto singularísimo: el de hallar en el lenguaje de los extremeños de la provincia de Badajoz palabras, giros, temas de energía y de originalidad asombrosos.
Los últimos años de aquel siglo corrieron para Potosí entre el lujo y la opulencia, que a la postre engendró rivalidades entre andaluces, extremeños y criollos contra vascos, navarros y gallegos.
Asturianos de braveza, vascos de piedra blindada, valencianos de alegría y castellanos de alma, labrados como la tierra y airosos como las alas; andaluces de relámpagos, nacidos entre guitarras y forjados en los yunques torrenciales de las lágrimas; extremeños de centeno, gallegos de lluvia y calma, catalanes de firmeza, aragoneses de casta, murcianos de dinamita frutalmente propagada, leoneses, navarros, dueños del hambre, el sudor y el hacha, reyes de la minería, señores de la labranza, hombres que entre las raíces, como raíces gallardas, vais de la vida a la muerte, vais de la nada a la nada: yugos os quieren poner gentes de la hierba mala, yugos que habéis de dejar rotos sobre sus espaldas.
Llegó el grandioso día de jurar bandera y pasar la primera revista á las compañías, las cuales se exhibieron en el orden siguiente : Primera compañía, compuesta de castellanos y extremeños: 140 plazas.
Qu'estos hombres son los machos d'una raza de castúos labraores extremeños que inorantes de las cencias de los sabios las jonduras d'otras cencias descubrieron cabilando tras las yuntas en la pas de los barbechos.
radición sobre el origen de la fiesta y feria de Guadalupe, en la provincia de Pacasmayo Francisco Pérez Lezcano y Jerónimo Benel, extremeños ambos, vinieron juntos al Perú muy poco después de la captura de Atahualpa; pero a buena sazón para tomar parte en los últimos sucesos que afianzaron el dominio de los conquistadores.
Son asina los cachorros de la raza de castúos labraores extremeños, que, inorantes de las cencias d'hoy en día, cavilando tras las yuntas, descubrieron que los campos de su Patria y la madre de sus hijos, son lo mesmo.
Y cuando años más tarde, el popular Francisco Girón levantó en el Cuzco la bandera que en Castilla alzaron los comuneros contra Carlos V, nuestros dos extremeños se pusieron al lado de la Audiencia y del arzobispo Loayza, escandalizados de la audacia de aquel caudillo y diciendo: «¡Vaya unos tiempos revueltos!
Yo pregunto a todas las hijas de Eva que no sean unas pandorgas, si puestas en el caso de escoger como doña Luisa entre los dos aspirantes, no hubieran hecho un feo al corregidor y dado a cierra-ojos la mano y lo que se sigue al capitán don Francisco Pérez Lezcano». Desde que se celebró la boda, se olvidó para siempre entre nuestros extremeños lo de «amigo viejo, tocino y vino añejo».
En lo que atañe a los extremeños, es evidente que ellos han cambiado el decir buscando dos modalidades diversas; la energía y la delicadeza.
Era sangre d'otras épocas su sangre; sus agallas parecían d'otros tiempos; era un hijo d'estas tierras, de la raza de castúos veteranos extremeños.
Nuestros correspondientes extremeños van escaseando más cada día á impulsos de la muerte, y á mayor abundamiento, ninguno existe hasta ahora en la tierra de Serena.