Ejemplos ?
Y con estos atractivos y otros, como eran su habilidad en can tarse un tango o una «tartanera», como pudieran hacerlo ángeles y serafines, y su inimitable gracia en taconearse cualquiera de los tangos más en boga, poniéndole seco el paladar y fatigoso el aliento a los que tenían la buena o mala fortuna de contemplar sus primores, no era de extrañar, repetimos, que llevara como llevaba ya dos años de cimbel en la taberna de la Chata de los Chícharos, mimada por ésta y por su consorte, el señor Juanico el Talabartero, uno de los más ilustres ejemplares de los que viven o vegetan de upa en Malaguita la bella.
De todos modos, se sentía incómoda y, como no parecía haber posibilidad alguna de volver a salir nunca de aquella habitación, no es de extrañar que se sintiera también muy desgraciada.
Con alto seso cautelaron ésta Bruto y Casio, pues su ejecución la trataban solamente personas forzosamente asistentes al príncipe, que ni se pudiesen extrañar ni excluir, para que no tuviese que maliciar la sospecha.
pareciere. Que en caso de no asentir V.E. pone en su comprensión que no puede dejar de extrañar a los dificulte V. E. ejecutarlo, cuando siempre en semejantes casos lo ha V.E.
"No podía extrañar la Comisión que los delegados de los Estados Unidos reconociesen las verdades que la Comisión Internacional se hubiera visto obligada a reconocer por sí misma".
-replicó el mastín-. No es de extrañar, pues hace tan poco que te amasaron. Aquello que ves allá es la Luna, y lo que se puso era el Sol.
Las expresiones de que reviste sus pensamientos son tan groseras como la piel de un impúdico sátiro; no os habla más que de asnos embastados, forjadores, zapateros y curtidores, y hace el efecto de que dice las mismas cosas en otros términos, de manera que no es de extrañar que al ignorante y al tonto le entren ganas de reír.
A nadie puede extrañar la insistencia con que la Iglesia ha llamado la atención de los venezolanos frente al problema social, que el inmortal Pontífice León XIII resumía en estas frases: «Los aumentos recientes de la industria y los nuevos caminos por que van las artes, el cambio obrado en las relaciones mutuas de amos y jornaleros, el haberse acumulado las riquezas en manos de unos pocos y empobrecido la multitud, y en los obreros la mayor opinión que de su propio valer y poder han concebido y la unión más estrecha con que unos a otros se han juntado, y, finalmente, la corrupción de las costumbres, han hecho estallar la guerra (social)».
No es de extrañar que don Cipriano saliese hacia Proenza de humor perruno, al paso que su hija Ermitas iba jubilosa, a lomos de su pollina gris enjamugada de terciopelo granate y con frontelera de lucios cascabeles.
No era Chile un país en decadencia, como se han dado en decir los que distorsionan nuestra Historia. Que haya habido un trance crítico no es de extrañar.
Si ha sido un poco cada uno de nosotros, ¿cómo extrañar que en estos versos sorprendamos la revelación de nuestros propios arcanos?
Sorprenderá que en tan corto intervalo tantos hijos hubiera tenido el leñador, pero con decir que casi todos eran gemelos, nada hay que extrañar.