Ejemplos ?
En la Primera Epístola de Juan a los creyentes se les recuerda esto nuevamente: «Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece».
28. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz 29. y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio.
Y no extrañéis que del eolio canto cansada ya su musa, se convierta al compás lento y numeroso que ama tanto la didascálica poesía; que en vano de su pecho, penetrado del forense rumor, y conmovido al llanto del opreso, de la viuda y el huérfano inocente, presumiera lanzar acentos dulces, ni su lira, otras veces sonora, y hora falta de los trementes armoniosos nervios, al acordado impulso respondiera, ni en fin a los avisos que me dicta tu voz, oh Polimnía, con astuta y blanda inspiración fuera otro verso que el verso parenético oportuno.
Pero como quiera que no podéis tener por ocioso y por fuera de sazón que mayores torrentes de luz esparzan la claridad de sus rayos sobre tan ardua y tan importante materia, bueno será que haya una estación aquí para llamar vuestra atención hacia la distancia que hay entre la mujer hebrea y la gentílica y hacia los diversos encargos que las dieron esas gentes en los domésticos hogares. Y no extrañéis, señores, que inmediatamente después de haberos hablado de Dios os hable de la mujer.