Ejemplos ?
Frutos ovoides con exocarpio color marrón en la madurez, mesocarpio seco y fibroso, endocarpio leñoso y semillas elípticas oleaginosas.
3 mm de diámetro, exocarpio leñoso, de 3–4 mm de espesor, superficie externa mínimamente granulosa, densamente cubierta de pelos dorados castaños de ca.
Frutas subglobosas de 15 cm de largo, el exocarpio glabro, lenticelado, el pericarpio muy grueso y carnoso y semillas subreniformes.
Los frutos en grupos de 3 a 9, formando cabezuelas de 13 cm diámetro; cada fruto subtenido por una bráctea de 2 cm de ancho y por el periantio persistente con 4 sépalos y 5 a 6 pétalos; con protuberancias leñosas y estilos leñosos de 1 a 3 cm; exocarpio de fibras cortas; mesocarpio con fibras delgadas.
El pericarpio es a veces divisible en capas: endocarpio, mesocarpio y exocarpio, también llamados endocarpo, mesocarpo y exocarpo.
Según Simpson (2005, 2010) el pepónide es un fruto carnoso, sin septos (puede haber falsos septos), de placentación parietal, derivado de un ovario ínfero (por lo que deben observarse en el ápice las cicatrices que dejaron el perianto y el androceo al desprenderse), con mesocarpio carnoso (la "pulpa") y un exocarpio coriáceo (la "cáscara", Kubitzki aclara que este exocarpio es como una "armadura" - shell - coriácea a endurecida).
El fruto es una baya de 0,8-1,4 cm de diámetro, globosa, los frutos inmaduros de manera uniforme verde, rojo a naranja al madurar, glabros; exocarpio delgado, brillante; endocarpio jugoso.
Las bayas particulares de la familia de las cucurbitáceas (sandía, melón, pepino, calabazas), son de ovario ínfero, además de la marca del pedúnculo el fruto posee la cicatriz que dejaron las piezas florales al caerse en el otro extremo de la baya, y el exocarpio y el sector del mesocarpio más cercano al exterior se endurecen en un armazón (shell) o cáscara que permite el almacenamiento del interior tierno por meses a un año.
La fruta juvenil del mangostino, que no requiere de fertilización para formarse (véase agamospermia), aparece primero verde pálido o casi blanco en la sombra del dosel. A medida que la fruta se agranda en los siguientes dos a tres meses, el exocarpio se oscurece a un color verde más oscuro.
La química del exocarpio subsuperficial del mangostán abarca una serie de ácidos polifenólicos que incluye xantonas taninos, los que aseguran una astringencia que inhibe la infestación de insectos, hongos, virus de plantas, bacterias y la depredación de animales, mientras el fruto está inmaduro.
Los cambios de color y ablandamiento del exocarpio son los procesos naturales de maduración que indican que la fruta se puede comer y que las semillas han terminado su desarrollo.
En la parte inferior de la exocarpio, orillas que son el remanente del estigma, aparecen ordenados como los radios de una rueda y corresponden al número de secciones del arilo.