exarca

exarca

(Del gr. exarkhos, jefe presidente < exarkho, gobernar.)
1. s. m. RELIGIÓN Dignidad de la Iglesia griega inmediatamente inferior a la de patriarca.
2. HISTORIA Gobernador del imperio bizantino en Italia y África.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

exarca

 
m. Gobernador bizantino en las provincias de Italia y de África.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
En 608, el exarca de Cartago y su hijo, ambos llamados Heraclio, comenzaron en el norte de África una revuelta contra Focas, acuñando moneda en la que aparecían los dos con los atributos consulares (aunque no imperiales).
Esta lucha se vio finalmente coronada por el éxito en 1870, cuando, por un edicto del sultán otomano, se instituyó el exarcado ortodoxo búlgaro. Antim I, el primer exarca, fue el líder natural de la incipiente nación.
Los territorios en donde la organización de la Iglesia aún no es suficiente para erigir una diócesis (o una eparquía) son dirigidos por un vicario (o exarca) y son llamados vicariatos (o exarcados) apostólicos; actualmente existen 88 vicariatos apostólicos (sobre todo en América; pero también en África y Asia) y 16 exarcados apostólicos (sobre todo en Europa; pero también en América y Asia).
Apoyó la apertura de las escuelas búlgaras. Mantuvo relaciones con Alexander exarca, Georgi S. Rakovski, Ilarion, Neófito Bozveli, Mirkovich y otros.
De esta manera, Mauricio, con la ayuda de los francos que invadieron en diversas ocasiones la Lombardía y causaron varios estragos, pudo contenerlos y asegurar el dominio de una pequeña parte del territorio italiano. En 585, el exarca Esmaragdo consiguió un tratado de paz con los lombardos por el que se fijaron unas fronteras.
Esto hizo que, más tarde, la resistencia contra los lombardos fuera organizada por el papa Gregorio I, sucesor de Pelagio II, resultando en un enfrentamiento con Mauricio y el nuevo exarca, Romano.
Las dos posiciones fueron ahora concentradas en la figura de un gobernador o Exarca, representante del emperador, que asumía tanto el poder civil como el militar dentro del territorio.
San Gregorio negoció una tregua y luego un acuerdo para delimitar la Tuscia Romana (la parte del ducado de Roma bizantino situada al norte del Tíber) y el ducado de Tuscia propiamente dicho, la futura Toscana. Este acuerdo fue ratificado en 593 por el exarca de Rávena, representante del Imperio Bizantino en Italia.
Entre sus capturas se incluye Italia, donde se encontraba la ciudad de Rávena, que se convirtió, en el siglo VI, en la ciudad más importante del mundo bizantino en occidente. Fue la segunda capital del imperio y estuvo gobernada por el exarca, un auténtico virrey rodeado de poder, pompa y boato.
Así, negocia una tregua y luego un acuerdo para delimitar la Tuscia Romana (la parte del ducado romano situada al norte del Tíber) y la Tuscia propiamente dicha (la futura Toscana), que a partir de ahora será lombarda. Este acuerdo es ratificado en 593 por el exarca de Rávena, representante del Imperio en Italia.
La tribuna dispone también de palcos que dan directamente al presbiterio, reservados a las altas jerarquías; teóricamente, el emperador y su esposa, pero, dado que nunca llegaron a conocer el templo concluido, sería el exarca o gobernador quien les representase.
Tras la reconquista bizantina de Italia por Justiniano I durante la prolongada y devastadora Guerra Gótica de 535-554, Roma es una ciudad del Imperio Bizantino, pero no su capital, ya que la sede de la autoridad imperial, representada por el exarca, es Rávena (de la misma forma que fue capital del Imperio de Occidente desde el año 402).