eternidad


También se encuentra en: Sinónimos.

eternidad

1. s. f. Duración infinita, sin principio ni fin.
2. Espacio de tiempo muy prolongado tardó una eternidad en llegar.
3. Tiempo que, según algunas religiones, sigue a la muerte no cree en la eternidad. inmortalidad

eternidad

 
f. Duración infinita.
Espacio de tiempo muy largo.
filos. Calidad de eterno.

eternidad

(eteɾ'niðað)
sustantivo femenino
1. duración que no posee comienzo ni terminación Aristóteles afirmaba que la eternidad es tiempo que perdurará para siempre.
2. período de tiempo excesivamente prolongado Te he esperado una eternidad.
3. cualidad de eterno La eternidad del Señor.
4. religión vida del alma después de la muerte Nos encontraremos en la eternidad.
Sinónimos

eternidad

sustantivo femenino
2 (rel.) cielo, gloria.

eternidad:

gloriainmortalidad, perpetuación, cielo,
Traducciones

eternidad

Ewigkeit

eternidad

eternità, eterno

eternidad

خُلُود

eternidad

věčnost

eternidad

evighed

eternidad

ikuisuus

eternidad

éternité

eternidad

vječnost

eternidad

永遠性

eternidad

영원

eternidad

eeuwigheid

eternidad

evighet

eternidad

wieczność

eternidad

eternidade

eternidad

evighet

eternidad

นิรันดร

eternidad

sonsuz

eternidad

sự vĩnh viễn

eternidad

永远, 永恒

eternidad

永恆

eternidad

SFeternity
la espera se me hizo una eternidadI waited what felt like an eternity
Ejemplos ?
Un largo rato nos miramos; una eternidad de silencio, durante el cual el recuerdo galopó hacia atrás entre derrumbamiento de nieve y caras agónicas.
La espada que blandiera Bolívar en Junín, y Sucre en Ayacucho, con toda heroicidad, fue tu espada que un día se hiciera eternidad en Bailén y Numancia, Lepanto y San Quintín!
-Sed, pues, testigos todos los que habitais el orbe; sedlo todos cuantos habeis cooperados á mis excesos, de que si ingrato y ciego me precipité, injurié al Omnipotente, al soberano, á los europeos y americanos, quisiera deshacer mis yerros con otras tantas vidas, cuantas ha producido, producirá y puede producier el brazo del Señor: quiero morir y muero gustoso porque ofendí á la Magestad Divina, á las humanas y á mis projimos: deseo y pido que mi muerte ceda para gloria de Dios y de su justicia, y para testimonio el mas convincente de que debe cesar al momento la insurrección, concluyendo estas mis últimas y débiles voces con la protesta de que he sido, soy y seré por toda la eternidad...
Dentro había dos personas, un hombre joven y guapo y una hermosísima muchacha; sentados uno junto al otro, deseaban no tener que separarse en toda la eternidad; se querían con toda el alma, mucho más de lo que el mejor de los hijos pueda querer a su madre y a su padre.
¿Ves en ellos la hora, mortal pródigo y holgazán?» Yo, sin vacilar, contestaría: «Sí; veo en ellos la hora. ¡Es la Eternidad!» ¿Verdad, señora, que éste es un madrigal ciertamente meritorio y tan enfático como vos misma?
Lo que puedes tener por cierto es que, si sobrevive al cuerpo, no puede desaparecer por ninguna causa; es, pues inmortal, pero no hay inmortalidad restringida, como no hay eternidad conseguida por ninguna cosa dañosa.
Desde mi casa del destierro, pensando en mi muerte y en la vida de España, con la mente fija en el tiempo y en la eternidad, trazo estas líneas para que, más allá de la tumba, lleven mi voz a vuestros hogares y, en ellos, evoquen la imagen del que tanto amasteis y tanto os amó.
Corren los años cuarenta, aún México no está en venta; sólo procura educar. Las maestras florecían y no eran flores de un día, sino de una eternidad.
No sé que soledad nos embargaba al separar nuestros sudores complacidos de torsos palpitando enhiestos mientras el blanco techo contemplaba la eternidad en tu mirada.
¿«De qué les sirve el estudio »De esa facultad mentida »Si se les huye la vida »Y vence la enfermedad?» ---«¡Pensad en Dios, replicaba Compasivo el religioso, »Buscad señor el reposo »En su incierta eternidad!» (183) Mas el alcalde impaciente Siempre mirando á la puerta Su atencion mostraba incierta Entre el Rey y el confesor Decíale este: «él reparte »Con el justo su corona» »Y él decia «su persona «No tuvo adicto mayor.» «¡Mas me olvida, cuando siento »Presa mi vida en un hilo »Y él solamente tranquilo »Pudiera hacerme morir!» Y asi Ronquillo diciendo Con supersticion impía En el Rey ¡necio!
El enlutado entonces que mostraba Autoridad entre ellos, la voz fiera Alzó en un pergamino que llevaba Leyendo en torba voz de esta manera; «Mirando los pecados infinitos »Con que manchó su vida y su conciencia »El alma de este juez, y sus delitos »No mereciendo de su Dios clemencia »Y en la balanza igual de su justicia »Pesando mucho mas que su inocencia »La venganza, el orgullo y la avaricia, »Al cuerpo infame el Hacedor sentencia »Con el alma á sufrir males eternos »Por una eternidad en los infiernos.» Y á estas palabras la infernal caterva Del vil cadáver con furor asiendo (197) Iba á ensayar en él venganza acerba Con ira horrible y tronador estruendo Cuando á la voz de Satanás cediendo El tumulto feroz...
¿quién es en tu presencia Mas que una arista seca que el aire va á romper? Tus ojos son el dia; tu soplo es la existencia: Tu alfombra el firmamento: la eternidad tu ser.