etíope

(redireccionado de etíopes)
También se encuentra en: Sinónimos.

etíope

1. adj. De Etiopía, país del este de África el país etíope es un centro esencial de interés para paleontólogos y prehistoriadores. etiopiano, etiópico
2. s. m. y f. Persona natural de Etiopía. etiopio
3. adj./ s. m. Se aplica al conjunto de lenguas semíticas habladas en este país. etiópico
NOTA: También se escribe: etiope

etíope

(e'tiope)
abreviación
1. característica relacionado con el país africano de Etiopía o con sus habitantes iglesia ortodoxa etíope
2. persona que es de Etiopía el embajador etíope

etíope


sustantivo
persona que es de Etiopía el héroe nacional de los etíopes

etíope

(e'tiope)
abreviación
1. característica relacionado con el país africano de Etiopía o con sus habitantes iglesia ortodoxa etíope
2. persona que es de Etiopía el embajador etíope

etíope


sustantivo
persona que es de Etiopía el héroe nacional de los etíopes
Sinónimos

etíope

adjetivo y sustantivo
Traducciones

etíope

Ethiopian

etíope

etiopialainen

etíope

etíope

etíope

etiope

etíope

Etiopan, etiopský

etíope

etiopier, etiopisk

etíope

etiopijski, Etiopljanin

etíope

エチオピアの, エチオピア人

etíope

에티오피아 사람, 에티오피아의

etíope

etiopier, etiopisk

etíope

เกี่ยวกับเอธิโอเปีย, ชาวเอธิโอเปีย

etíope

người Ethiopia, thuộc nước/người/tiếng Ethiopia

etíope

埃塞俄比亞

etíope

ADJ & SMFEthiopian
Ejemplos ?
Un hábil cochero iba dirigiéndole, y dos esclavos etíopes me acompañaban también en el carro, haciendo aire el uno con un abanico de plumas de avestruz, y sosteniendo el otro, sobre rico varal de marfil, prolijamente labrado, el ancho parasol de seda.
Mi mente y el conocimiento de mi mismo está basado en las victorias que son joyas de nuestra corona africana, las victorias que ganamos desde Isandhlwana a Khartoum, como etíopes y como el Ashanti de Ghana, como los bereberes del desierto.
De donde él surge la casa es confín a la tierra nuestra: si ora te lleva tu ánimo, camina y averígualo de él mismo.' 775 Salta al instante, alegre tras tales de la madre suya palabras Faetón, y concibe éter en su mente, y los etíopes suyos y, puestos bajo los fuegos sidéreos, los indos atraviesa, y de su padre acude diligente a los ortos.
Ella sabe tanto, que hacer que dos enamorados se quieran bien y se amen muy fuertemente, no solamente de aquí, de los naturales, pero aun de los de las Indias, etíopes y antípodas, es, en comparación de su saber, cosa muy liviana y de poca importancia.
Había encerrado el Hipótada en su eterna cárcel a los vientos e, invitador a los quehaceres, clarísimo en el alto cielo, el Lucero había surgido: con sus alas retomadas ata él 665 por ambas partes sus pies y de su arma arponada se ciñe y el fluente aire, movidos sus talares, hiende. Gentes innumerables alrededor y debajo había dejado: de los etíopes los pueblos y los campos cefeos divisa.
Mal podrían mis afanes mudar la condición de aquel dios; ni aun cuando bebiera las aguas del Hebro en mitad del invierno y arrostrase las nieves y las lluvias de la Tracia; ni aun cuando apacentase las ovejas de los etíopes bajo el signo de Cáncer, cuando se reseca y desquebraja la corteza en los altos olmos.
Y, entre tanto, Gaspar, no satisfecho, se consumía en el afán de mayores conquistas, de llegar hasta Roma, de entrar en la ciudad y ponerle fuego y apoderarse del universal poder. El tercer Mago, Melchor, reinaba sobre los etíopes, pueblo el más antiguo del mundo.
Tú quédate en las naves de ligero andar, conserva la cólera contra los aqueos y abstente por completo de combatir. Ayer fuese Zeus al Océano, al país de los probos etíopes, para asistir a un banquete, y todos los dioses le siguieron.
Y he aquí que un etíope eunuco, alto funcionario de Candace, reina de los etíopes, que estaba a cargo de todos sus tesoros, y había venido a adorar en Jerusalén, 28.
Pero ella no quiso sentarse, y pronunció estas palabras: —No puedo sentarme; porque voy, por cima de la corriente del Océano, a la tierra de los etíopes, que ahora ofrecen hecatombes a los inmortales, para entrar a la parte en los sacrificios.
Pero los que reciben antes que nadie los primeros rayos del sol naciente, los etíopes, los arios y los egipcios, poderosos por su antiguo saber, son los únicos que me honran con mi verdadero culto; sólo ellos me llaman por mi verdadero nombre: la reina Isis.
Demás de esto, mayo es el Zif, Ydar, o Yiar de los hebreos, el Djiaichtha del año indio, el Pachon o Hércules de los egipcios (que principiaba el 20 de nuestro abril, como el Floreal de la Convención), el Beschanschs de los coptos cristianos de Egipto, el Scharir-Mah de los persas, el Sene de etíopes y abisinios, el Dsjummada-el-anual árabe y turco, el Hermeus (o de Mercurio) del año beocio, el Aphrodisius (o de Venus) del año bitinio, el Artemisius (o de Diana) del año lacedemonio y macedón, el Apogonios del año de Chipre y Pafos, y el Thargelión del año ático, o griego por excelencia.