escudero

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escudero

(Del lat. scutarius.)
1. s. m. HISTORIA Paje o criado que acompañaba a un caballero para llevarle el escudo y servirle.
2. OFICIOS Y PROFESIONES Persona que hacía escudos.
3. HISTORIA Criado que servía mediante pago o compensación económica a un señor.
4. Persona que por su sangre es noble y distinguido. hidalgo
5. El que, emparentado con una familia o casa ilustre, es reconocido y tratado como tal.

escudero

 
m. Paje que acompaña a un caballero para llevarle el escudo y servirle.
Hidalgo.
El que antiguamente llevaba acostamiento de una persona de distinción y tenía la obligación de asistirle.
Criado que servía a una señora, acompañándola cuando salía de casa y asistiendo a su antecámara.
El emparentado con una familia o casa ilustre, y reconocido y tratado como tal.
El que hacía escudos.
En montería, jabalí nuevo que acom paña al jabalí viejo.
Sinónimos

escudero:

paje
Traducciones

escudero

squire, esquire, page

escudero

scudiero

escudero

Оруженосец

escudero

escudeiro

escudero

سكوير

escudero

Væbner

escudero

SMsquire
Ejemplos ?
Su Majestad se puso a mirar alrededor de él y vió que le rodeaban 2.500 carros, compuestos por los mejores guerreros de los vencidos de Hatti y de las numerosas regiones extranjeras que estaban con ellos, de Arzawa, de Masa y de Pidasa, habiendo tres hombres por carro, actuando con fuerza, mientras que no había ningún oficial superior conmigo, ni carros, ni soldados del ejército, ni escuderos, mi infantería y mis carros se habían dispersado delante y no había quedado ni uno para combatirlos.
El tal niño es educado, no por una nodriza de bajo nacimiento, sino por los más virtuosos eunucos de la corte, que tienen cuidado de formar y amoldar su cuerpo para que tenga el talle más hermoso posible, y cuyo empleo da una consideración muy alta. Cuando tiene siete años, le pone a cargo de escuderos, y entra ya a ejercitar la caza.
Dueño, según los rumores del vulgo, de una inmensa fortuna, veíasele, no obstante, todo el día acurrucado en el sombrío portal de su vivienda, componiendo y aderezando cadenillas de metal, cintos viejos o guarniciones rotas, con las que traía un gran tráfico entre los truhanes de Zocodover, las revendedoras del Postigo y los escuderos pobres.
Verdad es que ya he recorrido inútilmente todas las calles de Soria; que he pasado noches y noches al sereno, hecho poste de una esquina; que he gastado más de veinte doblas de oro en hacer charlar a dueñas y escuderos; que he dado agua bendita en San Nicolás a una vieja, arrebujada con tal arte en su manto de anascote, que se me figuró una deidad; y al salir de la Colegiata, una noche de maitines, he seguido como un tonto la litera del arcediano, creyendo que el extremo de sus holapandas era el del traje de mi desconocida; pero no importa...; yo la he de encontrar, y la gloria de poseerla excederá seguramente al trabajo de buscarla.
-¿Por qué no despertáis de ese letargo? -le decía uno de sus escuderos-. Os vestís de hierro de pies a cabeza; mandáis desplegar al aire vuestro pendón de rico hombre, y marchamos a la guerra.
Fidalgos, debajo de cuyo nombre entran grandes y señores y todos los que vienen de aquellas casas o de otras de caballeros estirados; fidalgos de la casa del rey, que son los que corresponden a caballeros particulares y hidalgos solariegos de acá; fidalgarons o escuderos que son los hidalgos notorios.30 Destas líneas todas, aunque no se diferencian en nombre, salen los duques de Berganza y Camiña.
Distante muchas jornadas del castillo de Timbre de Gloria estaba el de la hermosa; a él se encaminaron padre e hijo, cargados de riquísimos presentes, con gran séquito de escuderos y servidumbre.
No puedo sufrir ni llevar en paciencia oír las quejas que dan de la fortuna algunos hombres que la mayor que tuvieron fue tener premisas y esperanzas de llegar a ser escuderos.
I «Hola, hidalgos y escuderos de mi alcurnia y mi blasón, mirad, como bien nacidos, de mi sangre y casa en pro. »Esas puertas se defiendan, que no ha de entrar, ¡vive Dios!, por ellas, quien no estuviere más limpio que lo está el sol.
Llevándole de ventaja, que nunca jamás manchó la traición mi noble sangre, y haber nacido español.» Así atronaba la calle una ya cascada voz, que de un palacio salía cuya puerta se cerró; y a la que estaba a caballo sobre un negro pisador, siendo en su escudo las lises más bien que timbre, baldón; y de pajes y escuderos llevando un tropel en pos, cubierto de ricas galas, el gran duque de Borbón, el que, lidiando en Pavía, más que valiente, feroz, gozose en ver prisionero a su natural señor; y que a Toledo ha venido, ufano de su traición, para recibir mercedes, y ver al emperador.
Al cabo maligna fiebre convierte la sangre en fuego, por las robustas arterias, por el juvenil cerebro del de Lombay, que, postrado, yace doliente en su lecho de oro y seda, que es ya, ¡oh mundo!, duro potro de tormentos. Como jefe de palacio tiene su vivienda dentro, con ostentación servido de pajes y de escuderos.
Los escuderos tengan los caballos en la orilla del foso y nosotros sigamos a Héctor a pie, con armas y en batallón cerrado, pues los aqueos no resistirán el ataque si sobre ellos pende la ruina.