Ejemplos ?
Es bueno que al mismo tiempo que traduzcas, -aunque no por supuesto a la misma hora, -leas un libro escrito en castellano útil y sencillo, para que tengas en el oído y en el pensamiento la lengua en que escribes.
Dissoli: en que andas omne de auçe dura? Sobre yelo escribes, contiendes en locura, Harta so de tu pleito, dasme grant amargura, Eres muy porfidioso, enoias sin mesura.
Refiriéndote a mi afirmación de mi carta anterior en la que te indicaba el error de suponerme en actual exilio voluntario", escribes: "La verdad es que en el carácter de proceso que le has dado a mi carta, cometí un error.
arta XXIVDel menosprecio de la muerte (Nota: esta es la carta que Séneca aprovecha para la preparación del suicidio al que le convidó Nerón) Me escribes que estás nervioso del resultado de un proceso que un enemigo furioso intenta contra ti, y ya cuentas que yo persuadiré de prometerte el éxito más agradable y de reposar en esta blanda esperanza.
¿Y á una arista seca has de perseguir? 26¿Por qué escribes contra mí amarguras, Y me haces cargo de los pecados de mi mocedad? 27 Pones además mis pies en el cepo, y guardas todos mis caminos, Imprimiéndolo á las raíces de mis pies.
-dijo, volviéndose a mirarme lentamente---. ¡Bien! Si le escribes, ¿te importaría decirle que Barkis está dispuesto? -¿Que Barkis está dispuesto?
Dolores» Al cabo de algunos días recibí esta otra carta: «Me escribes, querido amigo, y tus palabras han sido para mí un verdadero consuelo: ¡gracias, oh, mil gracias!
¾Respondió sonriendo. ¾Quiero ver lo que escribes, me ordenó. Por supuesto lo que escribía entonces es lo que cualquier adolescente sensible escribe, pero que resultan válidos ejercicios métricos con ciertos contenidos propios de la edad.
Si escribes con la serena unción de Fray Luis, la gloriosa frescura del vino añejo del Marqués de Santillana o la pureza del hondo Jorge Manrique, te llamarán desenterrador de momias y encarnizante; si lo haces con la ingenua sencillez de los primitivos, sin oropeles, sin floreos retóricos ni mitologías de similor, serás un pobre bárbaro; si amas las modernas ondulaciones del Ritmo y pones tu alma melodiosa en áureos versos de melífero dulzor, que tengan el vago encanto de una tarde nórdica vestida de bruma, te dirán decadente y serás víctima de cuanto Hermosilla roe, zancajos de rimador.
Séneca a su Lucilio saluda, Encomendaste entregarme unas cartas, como lo escribes, por intermedio de tu amigo. Luego me amonestas, respecto de todo lo pertinente a ti, de no ponerle al tanto, puesto que no sueles ni tu mismo hacerlo con él.
Sin embargo, el propio Javier Lagarrigue lo único que censura de la publicación es precisamente lo que en ella no se pone, o sea, la carta tuya a Mariano Rumor. En la carta que me escribes dices textualmente: "si la reunión hubiera existido, no habría habido nada de deshonroso en ella".
Cuando escribes una carta a una persona determinada, puedes estar seguro de tener un lector: si es cierto lo que dicen los franceses que en todas las cosas c’est le premier pas qui coûte, no es poca ventaja la de asegurarse de ese modo un principio de público; y como el que escribe la carta es dueño de escribir a quien mejor le parece, goza de otra ventaja no menor de escogerse el público a su gusto.