Ejemplos ?
Si emplean o hace tablas sobre algo, es de modo rústico; si escriben notas con garabatos, eso es significativo para ellos, aunque el adulto no lo comprenda.
Sea verdad o no, grave autor lo escribe de la relación de un amigo de César, y debiera recelar este escrito, si no por profecía, por amenaza; y porfiar en el desprecio destas cosas, más es de necio que de constante. Escriben también que, pocos días antes deste día, los caballos que pasando el Rubicón había consagrado y dejado libres sin guarda, fueron hallados sin querer pacer, con pertinacia y llorando.
Estando sacrificando Spurinna, arúspex, le amonestó que se guardase del peligro, que no pasaría de los idus de marzo. Otros escriben que éste era astrólogo y que lo advirtió por una dirección de su nacimiento de César.
Concedamos que todo esto sucedió como lo escriben, persuadidos eran diligencias de la inmensa piedad de Dios para evitar en los conjurados el delito del homicidio, y en César para prevenirle la muerte.
A menudo se escriben cosas que sólo pueden ser demostradas si se obliga a que todo mundo reflexione acerca de sí mismo para dar con la verdad a la que me refiero.
Yo no acostumbro á ocuparme de estos pobres espíritus, que abandonan caritativamente sus negocios por ocuparse de los agenos; pero á los desocupados como á los gaceteros, les recordaré á mi vez con Cervantes el cuento de aquel loco de Sevilla, que hinchaba los perros con un cañuto, y dándoles una palmadita en la barriga cuando ya los tenia hinchados, preguntaba á los necios que le miraban: «¿Pensarán vuestras mercedes ahora que es poco trabajo hinchar un perro?» ¿Pensarán Vms, digo yo á mis preguntadores,que así se escriben poema como se hilvanan los chismográficos cuentecitos de sus gacetillas?
Tal vez porque algunos investigadores educativos hablan y escriben mal por descuido o inconciencia, pretenden que todo el mundo hable y escriba mal.
¡Poetas! Esos hombres y esas mujeres que cuando escriben y hablan, que cuando leen y declaman, nos hacen decir: ¡Qué bello! ¡Pero qué hermoso!
¿Por qué todos los que escriben y hablan sobre el desempleo no dicen que lo primero que hay que hacer es acabar con el latifundio?
Veremos si después los que hoy tan livianamente lanzan sus dardos envenenados contra nosotros escriben contra Masferrer, contra Ventura, contra Laurent, contra Chaviano, contra Tabernilla y contra Batista (EXCLAMACIONES DE: “¡Fuera!), cuando vengan aquí encabezando expediciones de la United Fruit y comparsa y encuentren un pueblo débil, un pueblo escéptico a quien le hayan matado la fe, lo hayan dividido, lo hayan confundido y, en consecuencia, esos señores vuelvan a reinar aquí en nuestra patria (EXCLAMACIONES DE: “¡Nunca!”).
Se debe entender, insisto, que una cosa son los fonemas (unidades lingüísticas funcionales distintivas de significados) que forman las palabras y otra las letras con las cuales se escriben.
Sólo basta recorrer las calles de cualquier ciudad para ir descubriendo golpazos a la “ortodignidad” de los que creen que siempre escriben bien y que sin embargo, en alguna ocasión han tenido dudas sobre la escritura correcta de tal o cual vocablo.