Ejemplos ?
Te digo que ya no juegues. Es una estafadera, pero tú sigues necio en ello. No escarmientas. A pesar de tus fracasos…¡Ah! Se me olvidaba, en la mañana saliste tan de carrera que no me diste el gasto de la quincena.
Ven, y si en tal ejemplo no escarmientas, ¡triste de ti, mezquino!» Dijo, y luego sobre sus negras alas me condujo por medio de las sombras hasta el pórtico del arruinado templo.
Pero Cupido, ya que convalecía de su llaga, no pudiendo tolerar ni sufrir la luenga ausencia de su amiga, estando ya bien dispuesto y las alas restauradas, porque había días que holgaba, saliose por una ventana pequeña de su cámara, donde estaba encerrado, y fue presto a socorrer a su mujer Psiches, y apartando de ella el sueño, y lanzado otra vez dentro en la bujeta, tocó livianamente a Psiches con una de sus saetas y despertola diciéndole: «¿Aun tú, mezquina de ti, no escarmientas, que poco menos fueras muerta por semejante curiosidad que la que hiciste conmigo?