erial

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erial

1. adj./ s. m. AGRICULTURA Se refiere al terreno que está sin cultivar no sé para qué se ha comprado esa tierra erial. eriazo, erio
2. Que no tiene nada provechoso ni agradable.

erial

 
adj.-m. Díc. de la tierra o campo sin cultivar ni labrar.
m. (Sal.) Ternero.
Sinónimos

erial

adjetivo y sustantivo masculino
Traducciones

erial

B. SM (en campo) → uncultivated land; (en ciudad) → area of wasteland, piece of waste ground
Ejemplos ?
Vicuña Tréllez ha sido un misionero de la enseñanza; un sembrador genuino del saber, que ha incursionado con su talento de educador los niveles de la educación nacional, haciendo vigorosas siembras de la vedad y la justicia, en donde antes se enseñoreaban los eriales de la falta de educación capacitada.
Trabajo constante, oración encarecida y sacrificio permanente, en el templo y en el aula, fueron como una especie de trípode de diamante, donde se irguió la figura destacada de la Religiosa, que tempranamente ciñó su frente con frescos y reverdecidos laureles de gloria religiosa y ponderación meritoria. Regó su manantial de luces y sabias enseñanzas en todos los eriales resecos por la ausencia de la educación.
TORO B.- Es Otro Maestro y Poeta, que representa el alma del pueblo zarumeño, porque además de que su vida se ha definido en el campo de la educación, también se hicieron sus actividades intelectuales música y estrofa con poemas que cantan a su Tierra, revoloteando como libélulas de luz a través de Diarios, Revistas, y Libros; suavizando con sus cantos poéticos los eriales del oro y los campos arrasados de su Tierra Nativa.
El proponente ha tanteado el mayor número de aspiraciones de los centros sociales y políticos de la nación, que reunidos y armonizados darán la mayoría congresal, y no ha trepidado en ajustar su propuesta al plan ferrocarrilero ideado por el General Pando, a condición de que el gobierno de Bolivia entre como capitalista, arriesgando su capital de dos millones de libras esterlinas en la aventurada empresa improductiva, pero destinada a colmar las inmoderadas aspiraciones, que a todo trance manifiestan esos centros encerrados en breñas y escabrosidades eriales, improductivas, que no ofrecen al extranjero más aporte que algunos quintales de metal.
Del mismo modo, el que tolera que el ganado de su vecino transite por sus tierras eriales o paste en ellas, no por eso se impone la servidumbre de este tránsito o pasto.
Basta recordar que una explotación errónea de nuestros bosques ha erosionado tierras antes propicias para la agricultura y ya convertidas en eriales.
Para que esta industria rinda mejores beneficios hace falta el ingenio creador del campesino, es decir la Técnica propiamente, para que las extensiones de tierras selváticas, que hoy forman vastos eriales, mañana sean roturadas y convertidas en verdes sementeras.
Dejando de lado todas las influencias del ambiente hostil, la sola acumulación gradual de la riqueza mobiliaria, que comienza por la acumulación de ganado (admitiendo incluso la riqueza en forma de siervos), el papel cada vez mayor que el elemento mobiliario desempeña en la agricultura misma y una multitud de otras circunstancias inseparables de esa acumulación, pero cuya exposición me llevaría muy lejos, actuarán como un disolvente de la igualdad económica y social y harán nacer en la comunidad misma un conflicto de intereses que trae aparejada la conversión de la tierra de labor en propiedad privada y que termina con la apropiación privada de los bosques, los pastizales, los eriales, etc., convertidos ya en anexos comunales de la propiedad privada.
c) Las dehesas de pastos y monte bajo y las de puro pasto, así como los baldíos, eriales y espartizales no susceptibles de un cultivo permanente en un 75 por 100 de su extensión superficial.
3.° Los baldíos y eriales que no sean susceptibles de un cultivo agrícola permanente en un 50 por 100 de su extensión superficial.
Sujetar a las gentes que ahora vienen adheridas a estos suelos es condenarlas a la miseria para siempre. Hay eriales que nunca debieron dejar de ser eriales; hay pedregales que no se debían haber labrado nunca.
La revolución es el torrente que desborda sobre la aridez de las campiñas muertas, para extender sobre ellas el limo de la vida que transforma los eriales de la paz forzada, donde sólo habitan reptiles, en campos fértiles, acondicionados para la espléndida floración de las especies superiores.