envidioso

(redireccionado de envidiosa)
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envidioso, a

adj./ s. Que siente envidia se sentía envidiosa por el reconocimiento que otros recibían. celoso

envidioso, -sa

 
adj.-s. Que tiene o siente envidia.

envidioso, -sa

(enbi'ðjoso, -sa)
abreviación
1. persona que desea para sí lo que posee otro un compañero envidioso
2. característica que implica o denota envidia Me echó una mirada envidiosa y malintencionada.
Sinónimos

envidioso

, envidiosa
adjetivo y sustantivo

envidioso:

peluseroceloso,
Traducciones

envidioso

neidisch, neidvoll

envidioso

حَسود

envidioso

závistivý

envidioso

misundelig

envidioso

kateellinen

envidioso

envieux

envidioso

zavidan

envidioso

うらやましそうな

envidioso

시기하는 듯한

envidioso

jaloers

envidioso

misunnelig

envidioso

zawistny

envidioso

invejoso

envidioso

avundsjuk

envidioso

อิจฉา

envidioso

kıskanç

envidioso

ghen tị

envidioso

嫉妒的

envidioso

ADJ
1. [de persona] → envious, jealous
2. (= codicioso) → covetous
Ejemplos ?
¡A mí me da alegría el olor de París! El maestro, pasando del enojo infantil a una especie de tristeza envidiosa, me fijó, me escrutó con lenta mirada penetrante.
Su nobleza fue la más alta y esclarecida; sus hombres todos, héroes y conquistadores; riquísimos sus feudos y regalías. Mas la muerte, envidiosa de esta raza, sólo dejó un vástago para propagarla.
A la margen amena, Una vez murmurando, otra corriendo, Estaba entreteniendo; Espejo guarnecido de esmeralda Me pareció, al miralle, Del prado, la guirnalda, Mas abrióse en el valle Una envidiosa cueva de repente; Enmudeció el Arroyo, Creció la oscuridad del negro hoyo, Y sepultó recién nacida fuente, Cuya corriente breve restauraron Ojos, que de piadosos la lloraron.
Tener amor solamente me mandaste, pero al ver que te llegué a conocer, más que amor el alma siente. Una envidiosa pasión me han infundido los cielos; mas, ¿si fuesen éstos celos?
Este pequeño monstruo, este abominable microbio se abalanzó a la amiga envidiosa, se le colgó al cuello y la besó con su boca sin dientes, cubriéndola de apestosas babas.
Erdosain tenía ahora la certidumbre de que estas palabras salvaban para siempre su alma, mientras que Barsut amontonaba una envidiosa angustia: –Y yo hubiera querido preguntarle a ella qué es lo que encontraba a tu lado, abrirte el pecho delante de ella y demostrarle hasta cansarla que vos eras un loco, un canalla, un cobarde...
Mas el injusto Amor, de quien me quejo, permite, para daño más notable, que deje, sin morir, el bien que dejo. ¡Oh fortuna envidiosa y variable, que apenas vi mi bien ya desparece, tanto te precias de tu ser mudable!
Pasaría humillada por entre la multitud envidiosa de mi fausto, por parecerme que iba haciendo el papel de un animal raro puesto en exhibición por el lacayo de un charlatán.
-Siéntate a mi lado, Mercedes -me dijo, tuteándome de repente-: no sé por qué tengo por ti tanta predilección -y añadió en voz baja-: será tal vez porque eres la única mujer (no exceptúo a mis hermanas) que no se ha mostrado envidiosa de mí...
Pero sucedió que un día, cuando el HOMBRE QUETZALCOATL, el filósofo y guía, YACATECUHTLI, TLATOANI, comenzaba a llegar a la vejez, la envidiosa fuerza de TEZCATLIPOCA se hizo presente para causarle daño y llevarlo a su fin.
Pero aquellas voces que traían todas las notas de las bajas pasiones, aquellos murmullos que eran el gruñido de una impotencia envidiosa, murieron al llegar al oído de los parias, hermanos de los bandidos insumisos.
Entre los más rendidos se mostró apasionadísimo un caballero, cuyo nombre es don Felipe, de pocos más años que yo, tan dotado de partes, de gentileza y nobleza, cuanto desposeído de los de fortuna, que parecía que, envidiosa de las gracias que le había dado el cielo, le había quitado los suyos.