envenenado


También se encuentra en: Sinónimos.

envenenado, -da

(embene'naðo, -ða)
abreviación
que tiene mala intención Le lanzó una mirada envenenada.
Traducciones

envenenado

avvelenato

envenenado-a

a. poisoned.
Ejemplos ?
Buscando una explicación a aquel hecho, no tardó en declarar que el meteorito había envenenado el suelo, y dio gracias al cielo porque la mayor parte de las otras cosechas se encontraban en las tierras altas a lo largo del camino.
Le pareció bien, después de los primeros bocados, dar algunos detalles sobre la catástrofe: Al principio se presentó una sequedad en la faringe, después dolores insoportables en el epigastrio, grandes evacuaciones. ¿Y cómo se ha envenenado?
Estaba convencido de que era aquel horrible zorro rojo el que le hacía decir todo aquello, para justificar lo que me había dicho la noche en que había envenenado mi tranquilidad.
Confío ---dijo míster Micawber solemnemente- en que mi hijo Wilkins se acordará siempre de que es infinitamente mejor poner el puño en el fuego que usarlo para manejar las serpientes que han envenenado la sangre y la vida de su desgraciado padre.
Pensando que me convenía aguardar, me senté allí, y Turey no tardó en aparecer. "-Escúchame -me dijo-. Es tanto lo que deseaba vivir a tu lado, que esta noche he envenenado a mi marido. Él acaba de morir.
Me dije, razonablemente, que bien pudiera ser que mi destino fuera morir también envenenado a manos de Turey si la casualidad ponía en su camino a otro hombre que le agradara más que yo.
Inmediatamente contrató pasaje en el vaporcito que debía zar- par al otro día de Cerro-Azul para el Callao. Aquella noche murió don Demetrio O'Higgins envenenado con esencia de almendras amargas, en una copa de aguardientle.
1716: Muere Fray Guillelmo, también supuestamente envenenado y le sucede provisoriamente Fray Manuel de Hoyo y luego el padre Francisco de Elguea.
Aprovechando una momentánea salida de su padre, Víctor me dijo: -Bebe de todo lo que quieras, menos de ese licor verde. -¿Acaso está envenenado, niño?
Y cayó de rodillas. Sólo entonces comprendieron los vecinos del Padrón que el boticario estaba también envenenado. Vierais entonces un cuadro tan sublime como espantoso.
411.- El que hubiere envenenado caballos u otras bestias de tiro o de carga, animales de asta, carneros, cabros o cerdos, será reprimido con prisión de tres meses a dos años y multa de cincuenta a cien sucres.
Y yo llego cuando los últimos coches ruedan llevando a sus casas a los últimos trasnochadores. Las dos.- Vedme a mí. Me han envenenado con beleño. Sólo los gatos me eligen para sus rondas nocturnas.