Ejemplos ?
Fue entonces cuando don Albino Águila a lomo de su caballo, a todo galope y todo enlodado, bajo una densa neblina de la mañana del día 11 de noviembre de 1903 hace su entrada al pueblo de Cañazas por el llano del Corozal y gritando como un demente “¡somos libres, somos libres, Panamá se independizó de Colombia!”.
La patata: Naranja se dirige a este como amigo enlodado en inglés "Muddy Buddy (nombre del episodio) y naranja dice que es una pera sucia con gafas, este dice que naranja usaría lentes por estar bajo tierra.
En el camino el trío tiene varias aventuras en las que comúnmente ridiculizan a algún adulto (que francamente lo merece); al mismo tiempo, el Director Rooney visita la casa de Ferris para confirmar que el muchacho está enfermo; en vez de eso, sólo logra una confrontación con el feroz perro de la familia, lo que lo deja sin zapatos, enlodado y más enfurecido que nunca.
Independiente debió sortear complicados obstáculos en su camino a la campeonato, no sólo tuvo que lidiar con equipos fuertes de la región, sino que también enfrentó las adversidades climáticas, que en la semana previa al partido final se presentaron en forma de abundantes precipitaciones en la ciudad de Trelew y mantuvieron en vilo a jugadores, dirigentes y seguidores, que quemaron neumáticos y arrojaron acerrín sobre el campo de juego de tierra que se hallaba enlodado.
Había enlodado en un segundo el amor más puro que hombre alguno ha ya sentido sobre sí, y acababa de perder con Inés la irreencontrable felicidad de poseer a quien nos ama entrañablemente.
-Ya que has venido aquí -dijo- desatapa esa redoma. Yo empecé a hacer fuerza y a desmoronar tierra con que estaba enlodado el vidrio de que era hecha, y díjome: -Espera.
Siempre vestida de desechos laboriosamente refrescados (¡qué ironía en este verbo!); siempre calzada con botas viejas, al través de cuya suela sutil penetraba la humedad del enlodado piso; siempre limpiando guantes innoblemente sucios, con la suciedad ajena, manchados en los bailes por otra mujer; siempre cambiando un lazo o una flor al sombrero de cuatro inviernos o tapando el roto cuello de la talma con una pasamanería aprovechada, verdosa, Leocadia repetía para sí con ira oculta: «¡Ah!
Abrí los ojos. Alguien que me cargaba tendióme en una tarima; algo como sangre sentí en la cara; me miré: estaba casi desnudo y enlodado.
El hermoso y brillante pabellón que San Martín, Alvear y Urquiza llevaron altivamente en cien combates, haciéndolo tremolar con toda gloria en las tres mas grandes epopeyas que nuestra patria atravesó incólume, ha sido vilmente enlodado por el General Mitre gobernador de Buenos Aires.
Detrás de la cocina, se extendía un solar inculto y pro indiviso, que allá muy lejos tenía por lindero natural el arroyo enlodado y fétido conocido con el nombre de El Sapero.
Cuando los carceleros extrajeron a su jefe de la pila, chorreando de agua y enlodado de la cabeza a los pies, una carcajada homérica estalló entre los detenidos.
16 Mi rostro está enlodado con lloro, Y mis párpados entenebrecidos: 17 A pesar de no haber iniquidad en mis manos, Y de haber sido mi oración pura.