Ejemplos ?
—y sonrieron cínicos, como desmayándose en delectación. Luego del incidente, como si nada, continuaron engullendo con placer los bocadillos que llevaban y el champán.
Aquella noche, noche de invierno algo brumosa y seguramente bastante fría, estaba el señor X sentado a la mesa, sólo, teniendo por delante un diario del día anterior, nuevo para él, y engullendo lentamente unas costillas de cordero que expedían el más excelente y apetitoso olor.
El adalid, que al débil presta auxilio, deplorará, con frases peregrinas, la suerte de Cardenio o de Basilio. El mozo, de Camacho en las cocinas, vagará como en propio domicilio, engullendo perdices y gallinas.
-¡Y yo su poesía y su limpieza! -dijo una charca que estaba engullendo dos inocentes corderillos. En fin, que Gilda era toda una moza, y tenía, además, el padre alcalde de toda la comarca.