enfrentarse


También se encuentra en: Sinónimos.

enfrentarse

(enfren'taɾse)
verbo pronominal
1. mantenerse una actitud de lucha frente a un problema o situación difícil Finalmente me enfrenté a mis miedos.
2. ponerse cara a cara Las pandillas se enfrentaron a la media noche.
Traducciones

enfrentarse

clash, face

enfrentarse

يُواجِهُ

enfrentarse

směřovat

enfrentarse

stå over for

enfrentarse

gegenüberstehen

enfrentarse

kohdata

enfrentarse

faire face à

enfrentarse

gledati prema

enfrentarse

・・・に向かう

enfrentarse

직면하다

enfrentarse

kijken naar

enfrentarse

stå overfor

enfrentarse

stanąć wobec

enfrentarse

encarar

enfrentarse

möta

enfrentarse

เผชิญหน้า

enfrentarse

bakmak

enfrentarse

đối mặt

enfrentarse

面对
Ejemplos ?
Al subrayar la insuficiencia de las viejas concepciones y forzar a los espíritus a enfrentarse con los enigmas humanos, apela a una revelación más elevada.
Habría que resolver con urgencia los problemas con que las mujeres, que constituyen más de la mitad de la población mundial, tienen que enfrentarse para emprender carreras científicas, proseguirlas, obtener promociones en ellas y participar en la adopción de decisiones en materia de ciencia y tecnología.
(APLAUSOS.) Tal vez mi aprehensión, tal vez mi decepción al ver el daño que se le trata de hacer a la Revolución, al ver cómo hay muchos tratando de debilitar la Revolución en el ánimo público, tal vez la preocupación nazca fundamentalmente de la convicción que tengo de que el Gobierno Revolucionario tiene que enfrentarse a obstáculos muy serios, de que el Gobierno Revolucionario tiene que enfrentarse a batallas muy duras.
Por todo ello, a sus dieciséis años, el joven estudiante habría podido enfrentarse en teología mística a un padre de la Iglesia, a un padre de los concilios en teología canónica y en teología escolástica a un doctor de la Sorbona.
El periodista Ferriz de Con: cuando empezó todo este esquema de dificultad que hubo de enfrentarse, hubo una posición de usted como Presidente de la República, en donde dijo: es muy difícil que todos con este ritmo que traemos de gasto, con este ritmo de vida que tenemos; ahora vamos a presentar un esquema en donde ahorremos hoy, produzcamos hoy, para mañana, incluso gente que vivía bajo un cierto esquema de consumo, de repente dice: ahora ya no puedo hacer esto, porque me lo prohibió el doctor, y era el doctor Zedillo.
Aprendió a tener en primavera, lo que muchos, sumidos en el conflicto de su inferioridad, nunca consiguen: capacidad para enfrentarse a las emboscadas de la existencia con armas firmes e imperecederas; dignidad, comprensión, trabajo, estudio, perseverancia, acción.
Es por lo mismo de esperarse que, con la renovación de la representación popular en el año civil que hoy se inicia, subsistan estos principios y deberes en la conciencia de todos nosotros, para que ni la diatriba, ni la pasión ciega, ni mucho menos el interés bastardo, resten al Gobierno de la Nación la necesaria unidad y fuerza indispensables que debe tener en sus organismos constitutivos para poder enfrentarse con los graves problemas que los intereses creados y las necesidades del país en abierta y franca lucha de oposición, presenten ante su acción gubernamental.
¿Por qué el redactor de “EL COMERCIO DEL PLATA”, renunciaba a enfrentarse, lisa y llanamente-en reacción lógica-con los “VIZCAINOS” que días atrás en público simulacro lo habían condenado a muerte y luego fusilado?
No sin enfrentarse a resistencias engendradas en el devenir del propio proceso revolucionario, el partido, volviendo a los orígenes de la Revolución, al Plan de San Luís, reafirmó el principio de no reelección, que ha sido factor decisivo en la estabilidad política del país y en la renovación ininterrumpida de hombres e ideas.
En cambio, a Polonia, que en 1791 hizo por la causa revolucionaria más que estos tres países juntos, se la dejó sola cuando en 1863 tuvo que enfrentarse con el poder diez veces más fuerte de Rusia.
Al enfrentarse con la situación alemana, la literatura socialista francesa perdió toda su importancia práctica directa, para asumir una fisonomía puramente literaria y convertirse en una ociosa especulación acerca del espíritu humano y de sus proyecciones sobre la realidad.
Al enfrentarse, por ejemplo, a una imagen publicitaria, el educando puede capacitarse para desmontar las argucias de los iconemas seductores y desentrañar ciertos engaños que comúnmente se presentan; luego de hacerlos conscientes, se entusiasma en re–crearlos humorísticamente, con lo cual, practica global y creativa; funcional y comunicativamente la lengua y así la clase de español cumple una de sus funciones trascendentales, apenas vislumbradas en la acción docente cotidiana, agilizar su manejo crítico.