enferma

Traducciones

enferma

ill, sick
Ejemplos ?
Un país en que el gobierno se corrompe, en que sólo por excepción se encuentra una municipalidad que sirva con honradez al fin de su instituto, es un país cuya masa social está moralmente enferma o es un país cuya moral pública se halla en quiebra.
-preguntó don Jorge, disimulando su inquietud. -Sí..., Capitán... -respondió la enferma-. Despíerte usted con cuidado a Rosa, de modo que no lo oiga mi hija.
No; las clases gobernantes durante siglos — salvas breves épocas — han gobernado mal no por casualidad, sino porque la España gobernada estaba tan enferma como ellas.
Por eso ando desnudo y a eso se debe que mi cuerpo sea distinto al de los demás. HUEMAC quedó sorprendido ante aquella respuesta y le comentó: -Mi hija está enferma de amor por ti y sólo tú puedes curarla.
—¿Qué se le ofrece? —Deseo decirle adiós a la niña que me acompañó en estos días tan tristes. —Esa niña está enferma. —¿Y no puedo verla?
Yo repetía en voz baja: —¡Hermana Maximina! Volvióse lentamente, como una niña enferma a quien ya no alegran los juegos: —¿Qué mandaba usted, Señor Marqués?
Y, sin embargo, experimentó una angustia infinita cuando, poco más tarde, la encantadora muchachita cayó enferma, y el coche del doctor se paraba cada mediodía delante de la puerta.
-exclamó la generala-. Tú estás enferma, estás delirando, y por tu culpa voy a recaer en mi terrible jaqueca. ¡Qué desgracia ha caído sobre nuestra casa!
María Antonieta era una enferma de aquel mal que los antiguos llamaban mal sagrado, y como tenía alma de santa y sangre de cortesana, algunas veces en invierno, renegaba del amor: La pobre pertenecía a esa raza de mujeres admirables, que cuando llegan a viejas edifican con el recogimiento de su vida y con la vaga leyenda de los antiguos pecados.
Sócrates: Has oído ni leído jamás, que por sostener que una cosa está sana o enferma, hayan tomado los hombres las armas y se hayan degollado los unos a los otros?
Lo malo es que no es el Estado español quien está enfermo por externos errores de política sólo; que quien está enferma, casi moribunda, es la raza, la sustancia nacional, y que, por tanto, la política no es la solución suficiente del problema nacional porque es éste un problema histórico.
Calló un momento, y echándome al cuello el amante nudo de sus brazos, murmuró en voz muy baja: —La Señora tiene empeño en la reconciliación, pero yo te juro que jamás... Me defenderé diciendo que estoy enferma.