encrucijada

(redireccionado de encrucijadas)
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encrucijada

1. s. f. Cruce de varios caminos en la encrucijada hay un cartel indicador. intersección
2. Situación difícil en que no se sabe qué conducta seguir estamos en una encrucijada y debemos tomar una opción. dilema

encrucijada

 
f. Paraje en donde se cruzan dos o más caminos.
fig.Emboscada, asechanza.
fig.Dilema.

encrucijada

(enkɾuθi'xaða)
sustantivo femenino
1. lugar donde se cortan varios caminos o calles En la encrucijada, toma la primera calle a la izquierda.
2. situación difícil donde hay que tomar una decisión entre múltiples opciones La vida nos plantea constantes encrucijadas.
3. punto en que confluyen varias cosas Una ciudad es una encrucijada de idiomas.
Sinónimos

encrucijada

sustantivo femenino
crucero, cruzado, cruce.
Crucero y cruzado son menos usados que encrucijada. En México, crucero es la voz preferida.

encrucijada:

confluenciaemboscada, bifurcación, celada, encerrona, trampa, intersección,
Traducciones

encrucijada

تَقَاطُع

encrucijada

křižovatka

encrucijada

vejkryds

encrucijada

risteys

encrucijada

carrefour

encrucijada

raskrižje

encrucijada

交差路

encrucijada

사거리

encrucijada

kruising

encrucijada

veikryss

encrucijada

vägkorsning

encrucijada

ทางแยก

encrucijada

dört yol ağzı

encrucijada

ngã tư

encrucijada

十字路口

encrucijada

кръстопът

encrucijada

十字路口

encrucijada

SF (= cruce) → crossroads; (= empalme) → intersection
poner a algn en la encrucijadato put sb on the spot
estamos en la encrucijadawe are at a crossroads
Ejemplos ?
En cambio, era durísimo su rigor con los delatores; y más de un cadáver colgado en las encrucijadas había acabado por infundir a todos el respeto de su venganza infalible.
20 Tus hijos desmayaron, estuvieron tendidos en las encrucijadas de todos los caminos, como buey montaraz en la red, llenos del furor de Jehová, de la ira del Dios tuyo.
Arrostrando el neolojismo, el estranjerismo o el provincialismo, que rejuvenecen i enriquecen el idioma, rompiendo el molde convencional de la forma cuando lo exijan las ideas y no profesando más relijión literaria que el respeto a la lójica, dejemos las encrucijadas de un sistema esclusivista i marchemos por el ancho i luminoso camino del Arte libre.
Salí muy cuidadoso De mi oscuro aposento cavernoso; Y andando discurriendo, Oí de platos un notable estruendo. No era tan indistinto De Creta el intrincado laberinto, Como desconcertadas Las ciegas del convento encrucijadas.
Los caballeros andantes lo son, cabalmente porque corren el mundo en busca de las aventuras; aventuras que los están esperando por encrucijadas y despoblados, no por ciudades curiosas y nada fantásticas.
Así que yo, fatigado del camino y de la pereza que llevaba, si os place, hacia la tarde fuime al baño, y de improviso hallé en la calle a Sócrates, mi amigo y compañero, que estaba sentado en tierra, medio vestido con un sayuelo roto, tan disforme, flaco y amarillo, que parecía otro: así como uno de aquellos que la triste fortuna trae a pedir por las calles y encrucijadas.
Que haya habido un trance crítico no es de extrañar. Otras naciones, aun las más poderosas, también han vivido las más amargas encrucijadas.
Llegamos por fin, a fuerza de apisonar con los pies calles y encrucijadas, a una casa y a un cuarto cuarto, que alguno hubiera llamado guardilla a haber vivido en él un poeta.
Paseábase éste una tarde a orillas del lago Titicaca, cuando después de haber apostado sus lebreles o alguaciles en varias encrucijadas, acercósele el familiar, y poniéndole la mano sobre la espalda, le dijo: -¡Aquí de la Santa Inquisición!
Este espiritualismo, que hoy apenas se usa, se le representaba a la Duquesa como el manjar más escogido del alma, porque ella había vivido en plena realidad, envuelta siempre en aventuras en que predominaba el sentido del tacto; y las quintas esencias del amor ideal, los matices delicadísimos de las pasiones excepcionales, con sus encrucijadas de sentimientos inefables, de adivinaciones y medias palabras, eran lo más nuevo que se pudiera ofrecer al gusto de aquel paladar acostumbrado a platos fuertes.
En determinadas encrucijadas se paraba el séquito; el escribano leía en recia voz la sentencia y el verdugo aplicaba el castigo en las espaldas del delincuente, hecho lo cual, volvíase a emprender la marcha hasta llegar a otro de los sitios designados.
Pues, las bayonetas estaban caladas y listas para el ataque desde las márgenes del Zarumilla, con un armamento bélico el más poderoso de América del Sur y con un ejército numerosísimo que se tendía en acecho por entre las encrucijadas selvas del litoral y de la Amazonia.