Ejemplos ?
en tu pecho por tu mal encierras un inmenso tesoro de ternura que filtra, gota a gota, la amargura hasta tu ardiente corazón ahogar.
Tú, cual palacio de potente maga, virtud encierras de sin par dulzura, que cicatriza la más honda llaga y la dolencia más antigua cura.
Después de ausencia tan larga Que por más de cuatro lustros Conté sus horas infaustas, Torno al fin, torno a pisar Tus siempre queridas playas, De júbilo henchido el pecho, De entusiasmo ardiendo el alma. ¡Salud, oh tierra bendita, Tranquilo edén de mi infancia, Que encierras tantos recuerdos De mis sueños de esperanza!
Si vas hacia la muchedumbre a darle, como Cristo, el pan de tu carne y el vino de tu sangre, en tus versos, dirán que mendigas los aplausos de la ignara turba y que estás sediento de glorias de plaza pública; si te encierras en tu yo, como en la torre inaccesible del conde de Vigny, desdeñoso de las modas literarias y de la réclame en boga, te tacharán de ególatra y se hará el vacío a tu alrededor.
No son tanto las tapicerías que se destiñen en el vestíbulo, ni los salones suntuosos, ni los bronces, los mármoles y los cuadros de la galería, ni el gabinete del extremo oriente con sus sederías chillonas y sus chirimbolos extravagantes, ni las colecciones de armas y de porcelanas, ni mucho menos tu biblioteca ni las aguafuertes y dibujos que te encierras a ver por semanas enteras.
Mas no por lo que en ti de menos echo, y que darte querría, tan solamente me enternece el pecho tu memoria dulcísima; que al día, mil también y mil veces, por los dones que encierras te me ofreces.
¿Subo a encontrarte y te encierras?» --- Alzó la frente Genaro tales palabras oyendo, mas a nadie en torno viendo, volvióla en la ropa a hundir, y a poco muy suavemente sintió (y con la sangre yerta), la mal encajada puerta de su misma alcoba abrir.
O al recorrer, clavando aguda espuela de generoso bruto en los hijares, tus inmensas llanuras y praderas; al penetrar tus selvas seculares, donde no entra jamás el sol sereno; al trepar tus Andinas Cordilleras, de los cielos altísimos pilares; al ver el breve mar que en tu ancho seno encierras y aprisionas, y al detener mi planta en las riberas de tu caudalosísimo Amazonas de los ríos del orbe soberano, y orgulloso rival del océano!
Odias el sol pues te parece el oro Que no pudiste conseguir. Te encierras Por no mirarlo, cuando sale a darse Sencillamente. Cuando tus manos van a tus bolsillos Temblor las mueve, que tu raza toda Pesa en los dedos con que, apenas, tiendes Su vil moneda.
Esa inquietud, el ávido suspiro que en días intranquilos te devora de una felicidad, que en vario giro sigues alucinada, y se evapora, que sueñas sin cesar y huye tu encuentro cual fantasma que avanza y se retira, revelan que apartada de tu centro te encierras en un pozo de mentira.
En 1997 grabó su primer álbum, Atrapados en azul, el cual explora el género de la canción protesta y que incluye una de sus canciones más populares, Papá cuéntame otra vez y otros temas como Vértigo o Un muerto encierras.
Mas, ¿qué te importa, ¡oh Altar!, la presencia del vulgo de los hombres, si todo lo bello, lo grande, lo majestuoso y lo sublime encierras en ti mismo?