Ejemplos ?
Pero la palabra Grauen (terror) tiene también otro sentido (grauen = encanecer), en el que tampoco quisiera que pudiera serme aplicada.
Hace ya tiempo que mis cabellos han comenzado a «encanecer», indicándome que no debo ya retrasar aquello que desee llevar a cabo en la vida.
Nadie la pisa de noche, porque todos prefieren, ¡lo que es la perra de la moda!, la estrechez, vapor y encajonado ambiente de esa mocosa coquetuela y presumidilla que llaman plaza del Duque, y que allí, muy cerquita, se ha puesto con tan poco miramiento y tan poco temor de Dios a insultar a la decrépita en su agonía, a encanecer el cadáver en la tumba...
Godinot Chevassut era un hombrecillo regordete que empezaba a encanecer, y se alegraba mucho de ello, al revés de lo que ocurre normalmente con los viejos, porque al blanquearse sus cabellos perderían necesariamente aquel color encendido que tenían de nacimiento y que le había valido el desagradable mote de Rousseau, que sus conocidos sustituían por el suyo propio, por ser más fácil de pronunciar y de recordar.