encadenado


También se encuentra en: Sinónimos.

encadenado, a

1. adj. POESÍA Se aplica a la serie de versos en que cada uno se inicia con la misma sílaba o sílabas con que acaba el anterior.
2. s. m. CINE Desaparición gradual de una imagen mientras aparece la otra por sobreimpresión.
3. ARQUITECTURA Bastidor de maderos sobre el que se levanta una fábrica.
4. CONSTRUCCIÓN Machón de sillería que fortifica un muro de ladrillo o mampostería.
5. MINERÍA Serie de maderos ligados entre sí con que se apuntala una excavación minera.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

encadenado, -da

 
adj. métr. Díc. del verso que comienza con la última palabra del anterior. (V. terceto encadenado.)
m. cinemat. Transición gradual de una imagen que desaparece mientras aparece otra por sobreimpresión.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Sinónimos

encadenado

sustantivo masculino

encadenado

, encadenada
adjetivo
enlazado.
Se aplica a cosas unidas entre sí.
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

encadenado

incatenato

encadenado

SM (Cine) → fade, dissolve
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Es que Herodes era el que había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado.
Para mí fue una obra maestra, y aún tengo en la memoria los primeros versos. Empezaba así: ::Despierta, Aníbal, del letargo horrendo ::que aquí te tiene encadenado, y vuela ::a vengar a Duilio...
Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo.
22. «Mirad que ahora yo, encadenado en el espíritu, me dirijo a Jerusalén, sin saber lo que allí me sucederá; 23. solamente sé que en cada ciudad el Espíritu Santo me testifica que me aguardan prisiones y tribulaciones.
Alza tu frente con descaro, ¡oh tiranía!; cese todo escrúpulo. La boca de la verdad ha enmudecido, la mirada penetrante se extinguió, el brazo que debía libertarnos está encadenado.
La 2ª: quando me despertare, no dando lugar a unos pensamientos ni a otros, advertir luego a lo que voy a contemplar en el primer exercicio de la media noche, trayéndome en confusión de mis tantos pecados, poniendo exemplos, así como si un caballero se hallase delante de su rey y de toda su corte, avergonzado y confundido en haberle mucho ofendido, de quien primero rescibió muchos dones y muchas mercedes; asimismo, en el 2º exercicio, haciéndome peccador grande y encadenado, es a saber, que voy atado como en cadenas a parescer delante del sumo Juez eterno, trayendo en exemplo cómo los encarcerados y encadenados ya dignos de muerte parescen delante su juez temporal.
La admiración hacia el Prometoide encadenado suele reunir sobre el muelle un tropel de muchachos que le azuzan con grandes gritos agudos: ¡Portugués, portugués!
El Pueblo Oriental, el que inspira a la libertad como bien supremo y por conquistarla primero, y luego por defenderla, lucha sin vagar durante una década entera, queda encadenado en Tacuarembó; allí ve la consumación de su sacrificio inmisericorde.
Así, en una desordenada sintaxis, tenía la estatua de Hércules Farneso, cuyo gran tórax le fascinaba a la malvada; se había apoderado de Pegaso que lo exhibía en una jaula de oro; tenía al titán Prometeo, encadenado exánime, para obligarlo a confesar el gran secreto que él poseía sobre la caída de Zeus; en un exhibidor especial tenía la célebre manzana de la discordia por la cual habían muerto tantos héroes en la guerra de Troya como Áyax; pero sobre todo guardaba con malévolo entusiasmo las cenizas del Fénix.
Esto encendió los ánimos del pueblo, además de saber que tenían preso y encadenado a su Señor Moctezuma; más habría que sumarle el odio que tenían los aliados indígenas, enemigos de los aztecas, que esperaban la oportunidad para cobrar la venganza histórica.
Escurríme en las cárceles y acaricié a la infancia prostituida por la justicia, al pensamiento encadenado en las bartolinas y vi cómo miriadas de insectos chicos comen la carne de insectos grandes.
Había extraños rumores en su seno, mmores de huracán encadenado; unas veces rodaba turbulento, otras, con paso lúgubre y callado.