en lontananza

lontananza, en

 
loc. adv. A lo lejos.
Ejemplos ?
Estamos detenidos junto al alambrado viendo avanzar la mañana dulce. A ambos lados del cochecito de nuestra hija, que hemos arrastrado hasta allí, mi mujer y yo miramos en lontananza, felices.
Las comadres, al sentirla de lejos, trancaban las puertas; los chicos soñaban con ella, y los mismos serenos, que han sido aquí siempre hombres muy templados, al atisbarla en lontananza, hacían como que no habían visto nada y se iban por otra calle opuesta.
Llegó a la cima, desde la que se descubren la ciudad en lontananza y una gran parte del Duero, que se retuerce a sus pies, arrastrando una corriente impetuosa y oscura por entre las corvas márgenes que lo encarcelan.
a promediado el curso de mi vida, y cuando en lontananza se hunde el pálido sol de la esperanza, hacia la edad perdida pláceme sólo que la mente vuelva, cual vuelve el ave en el otoño al nido que dejó, ingrata, en la africana selva.
Hemos llegado a la cúspide: descansemos un instante, y en el ínterin, mira qué buen efecto hacen allá abajo las luces de la calle del Correo, y enfrente, en lontananza, la negra línea de árboles del paseo del Alta.
Llegó a encontrar repetidas muestra de literatura cristiana, edificante; y allí se detuvo con ahínco y empezó a tomar en serio la lectura, porque comenzó a ver en ella algo útil y que servía para su estado; para su estado de mujer que fue hermosa, alegre, obsequiada, amada, feliz, y que empieza a ver en lontananza la vejez desgraciada, las arrugas, las canas y la melancólica muerte del sexo en su eficacia.
Hemos oído en lontananza el eco de los cascos de los caballos de los árabes al invadir España, y no el silencioso paso de los bueyes que a la vez trillaban las parvas de los conquistados, de los que se dejaron conquistar.
Caía la tarde y los viajeros tenían ya entre pecho y espalda el temor de dormir sirviéndoles de toldo la bóveda estrellada, cuando con el último rayo de sol dibujose en lontananza la silueta de un campanario.
Por la mañana nos preparamos con mucha anticipación, y mientras estábamos desayunando, Barkis apareció en lontananza, guiando su carro hacia el objeto de su amor.
Vio una muralla larga en lontananza que un gran campo en redor circunda y cierra; y parece que el cielo casi alcanza y que es de oro de ley de almena a tierra.
La tarde iba cayendo, la luna se alzaba encendida y redonda, el vagabundo ya se confundía con el gris de la sombría estepa, allá en lontananza.
Y al dejar su ilusión seca y perdida, vana esperanza el porvenir le miente; sabe muy bien que esa esperanza es vana ¡sombra fugaz de su primer mañana! Cubierto de sombríos nubarrones un cielo en lontananza divisó, y un canto singular de maldiciones en sus bóvedas altas retumbó.