en la carnicería

Traducciones

en la carnicería

dal macellaio
Ejemplos ?
Inmediatamente marcharon a buscar pichones al «Lion d'Or»; todas las chuletas que había en la carnicería, nata a casa de Tuvache, huevos a casa de Lestiboudis, y el boticario en persona ayudaba a los preparativos mientras que la señora Homais decía, estirando los cordones de su camisola: Usted me disculpará, señor, pues en nuestro pobre país si no se avisa la víspera...
25 De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia; 26 Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.
Y tanto hubo de martillar el Borricote, que al fin decidióse aquélla a darle gusto, y todavía no había acabado Antoñuelo de ver a Rosarito vestida de largo, cuando sintiendo más hondo que ningún día el espolazo del deseo, fuese a su casa y penetró en la carnicería, donde su ilustre progenitor, repatingado en su gran sillón de aneas, desabrochado el pantalón, del que pugnaba por salírsele el crecidísimo abdomen; desabrochado el cuello de la camisa, que dejaba ver la garganta corta y apoplética, y oseandose a manotadas las moscas que interrumpían su sueño al posarse en su cabeza monda y lironda, vengábase del madrugón de todos los días dormitando en el a la sazón solitario establecimiento.
Dijéronme que iban en seguimiento de un ganadero que había pesado ciertos carneros en la Carnicería, por ver si le podían dar un tiento en un grandísimo gato de reales que llevaba.
Terminadas las horas de la venta, reluciente todo en la carnicería como una jarra de plata, sentose Clotilde un día, algunos después de aquél en que hubo de tener lugar la anterior escena, detrás del mostrador, y -Vecino, haga usté el favor de venir -díjole a Joseíto el Barbero al ver a éste cruzado de brazos en la puerta de su casa.
Una señora joven inteligente y distinguida, pero muy reservada en su vida.de relación y hasta un tanto «agua mansa», me refirió un día: «He soñado que llegaba tarde a la plaza y no encontraba ya nada en la carnicería ni en la verdulería.» Este sueño muestra, desde luego, un contenido inocente; pero como el relato que de él me hace la sujeto no me parece reflejado con exactitud, le ruego que me lo exponga con más detalle.
Y qué sabrosísimos comentarios, qué cristianas reflexiones se podían escuchar de las comadres que en conciliábulo en la carnicería del barrio, comentaban piadosamente la existencia de sus vecinos.
Y al otro día, en la carnicería, cuando todas las amigas hacen rueda en torno del bofe o de un repollo, mientras que la mujer del carnicero vigila el puesto de verdura, la vieja, al ser interrogada, contesta.
"¿Qué será de mí?" ¡Ah, es menester saber las miserias de esta vida puerca, comer el hígado que en la carnicería se pide para el gato, y acostarse temprano para no gastar el petróleo de la lámpara!
Jamás, hombres humanos, hubo tánto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera, en el vaso, en la carnicería, en la arimética!
Más de una vez la chica le dijo bromas, y como Panchito no se enfadaba, fue haciéndolas subir de grado y de intención. Cierto día que lo encontró solo en la carnicería, le tiró de una oreja.
Y el Fiel Ejecutor, presentó una memoria de los gastos que se hicieron en la Carnicería, y se le cometió a Francisco Díaz Bravo, Alcalde Ordinario y el Capitán Diego Navarrete, para que, vista y ajustado lo que se ha dado a cuenta, se traiga con el ajustamiento a este Cabildo para que la vea.