Ejemplos ?
La verga reprime todo murmullo, y ni los ruidos involuntarios como la tos, el estornudo, el hipo quedan libres de azotes; con grandes castigos se paga el haber interrumpido con cualquier sonido el silencio; tienen que pasar toda la noche en ayunas y con la boca cerrada.
Si te permitiera entrar, en un día te zamparías nuestra provisión de tortitas con miel, dejando en ayunas a los angelitos y los santos.
-Pos entonces es que a mi Rosalía se le ha muerto de ripente la voluntá que me tenía, porque si a mí me dijeran que ella estaba malita en cama, escarzo y en ayunas y en cueros vivos diba yo en busca suya manque juera a los mismísimos Pirineos.
Yo mandaría a los aqueos que combatieran en ayunas, sin tomar nada, y que a la puesta del sol, después de vengar la afrenta, celebraran un gran banquete.
Bien pudiera echar mano de la lógica y hasta de la psicología, y haciendo una abstracción completa del yo moral, llegar, por una serie de razonamientos, a una conclusión irrefragable; o bien, por Medio de sofismas, envolverlos en una red sin fin, cual tela de Penélope... ALCALDE.- Siéntese usté, señor Maestro, que, o yo soy muy bruto, o el Concejo se queda en ayunas.
Fue en este año en que terminó el desfile de los explotadores y aventureros extranjeros, que llegaron a nuestras tierras, como águilas en ayunas, buscando por sobre las rendijas de las rocas auríferas, las pepitas doradas para saciar su ambición de siglos.
Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: Siento compasión de la gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino.
Contestó el ingenioso Odiseo: — Aunque seas valiente, deiforme Aquileo, no exhortes a los aqueos a que peleen en ayunas con los teucros, cerca de Ilión, que no durará poco tiempo la batalla cuando las falanges vengan a las manos y la divinidad excite el valor de ambos ejércitos.
La primera cosa de que se informó era de si había cumplido exactamente la abstinencia de abluciones que me había prescrito; le aseguré que sí y, para convencerse de ello, empezó por aplicarme un beso en los labios que sin duda lo satisfizo, pues subimos, y yo sabía que si al darme aquel beso, estando yo en ayunas, hubiese reconocido el empleo de alguna limpieza, no hubiera querido consumar el encuentro.
-¡Qué viejo!, dijo el sastre, y saliendo del establo, regañó a su hijo. -Embustero, no me has dicho, que la cabra estaba harta y ha vuelto en ayunas.
Sin que supiese Apolo cómo ni cómo no se convertía, que mil cruces de verla se hacía; y viendo que la ninfa renegaba, y para lo del siglo se acababa; viéndola con los ojos laureados, y de laurel los dientes traspillados, cuando estaba crüel, ingrata y fiera, en el último vale de madera; antes que diese con aullido ronco la boqueada última de tronco, y antes que diese el cuerpo transformado al verde purgatorio de aquel prado, con las voces muy flacas y en los huesos, tono convaleciente y deslanguido, a lo estar en ayunas el gemido, tan metido en el centro, que parece que hablaba desde adentro, la dijo en aquel trance, en vez de un «Dios te valga», este romance: «¡Oh, qué verde necedad, ingrata Dafne, cometes!
Marcos 8 1 EN aquellos días, como hubo gran gentío, y no tenían qué comer, Jesús llamó á sus discípulos, y les dijo: 2 Tengo compasión de la multitud, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer: 3 Y si los enviare en ayunas á sus casas, desmayarán en el camino; porque algunos de ellos han venido de lejos.