Ejemplos ?
Con el beneplácito de los padres de él, que vieron así la oportunidad de emparentarse con el emperador, Ludovica lo invitó a Possenhofen para que conociera a su hija, y en esta ocasión triunfó en su plan, acordándose el matrimonio de los jóvenes.
Estos dos nobles también conseguirán emparentarse con el rey Segismundo, comprometiendo en matrimonio al monarca húngaro con Bárbara de Celje, hija de Armando, y a Nicolás Garai el Joven con Ana de Celje.
Además, Napoleón I estaba interesado en emparentarse con una de las casas reales más antiguas de Europa, como era la de los Habsburgo, para que así su heredero tuviera menos dificultades de aceptación entre los demás monarcas europeos.
Normalmente se trata de aparecidos que conoce el moribundo, por lo que parece emparentarse con la leyenda celta de la banshee irlandesa.
En contraste con la actitud de su marido, ve la oportunidad, cuando Santi anuncia su boda, de emparentarse con el alcalde haciendo que su hija sea la novia, cosa que Inocencia no quiere al estar enamorada de Txomin.
Fue la primera en emparentarse con los Médici con conexiones con la realeza francesa, que más tarde se ampliaría con dos Reinas: Catalina de Médici y María de Médici.
Dentro del Romanticismo europeo, la contribución teutona se distingue por su profundidad, que logra emparentarse con la filosofía, con que se radicalizan los principios de la nueva tendencia.
Estas decisiones, conllevaron también un mutuo cambio de veredas entre ambos, pasando el JP a identificarse con la marca Chevrolet y el HAZ a emparentarse con Ford.
Aunque tiende a emparentarse este conflicto con otros como el rosariazo o el cordobazo, la naturaleza el desencadenante del Rocazo, como lo fue en años anteriores el Cipolletazo, fue diferente y poco tiene que ver con aquellos.
La narración de Thorgal puede emparentarse con la novela bizantina: la voluntad de Thorgal es vivir en paz con su familia, pero los acontecimientos se obstinan en separarle de su esposa Aaricia y sus hijos Jolan y Loba.
Las movilizaciones estudiantiles de 1968, iniciadas en el mayo francés y extendidas por Europa occidental (Alemania, Gran Bretaña, España, Italia, etc.) y América (Estados Unidos, México, etc.), tuvieron tan confuso carácter ideológico que podían emparentarse tanto con la Primavera de Praga como con la Revolución Cultural de la China maoísta, y popularizaron a pensadores tan opuestos como Heidegger y Marcuse.
Sin duda, estas danzas deben emparentarse con ritos paganos, siendo en esta cuestión de la procedencia u origen donde las teorías se enfrentan con mayor fuerza: la idea más generalizada hace unos años era dar a estas danzas un carácter guerrero; su origen sería la derivación de las danzas de espadas, de origen megalítico y significado medicinal o curativo, según M.