embelesado

Traducciones

embelesado

imbambolato, rapito

embelesado

ADJspellbound, enraptured
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Arreglada así la cosa, nadie volvió a acordarse de la advertencia del hada, y todo el mundo se entregó al placer de adivinarle los antojos al recién nacido, que pocos tenía aún. Creció Amado en medio del cariño universal, y sus juegos y sus ocurrencias traían embelesado el reino entero.
FRUTERA 2 Eso es mentira! FRUTERA 1 No es sino mucha verdad; que le traes embelesado y lo que es mío te da y le llevas tú con gusto cuanto gano con pesar.
Figúrese el lector al amante del arte, que antes suponíamos, enamorado de una virgen de Murillo, y que la contempla embelesado días y días, y uno cualquiera ve que la divina figura le sonríe como sonreiría una virgen de Murillo si, en efecto, pudiera.
Nace bárbaro caudillo, que con frenética guerra debe desolar la tierra, y gime la humanidad. Naciste, Lola, y el mundo celebró tu nacimiento, y embelesado y contento adoró amor tu beldad.
Así es que cuando el predicador se hallaba más embelesado en la sacristía, recibiendo plácemes de sus allegados y aduladores, fue sorprendido por un ayuda de campo del virrey que en nombre de su excelencia le invitaba a comer en palacio.
a el sol oculta su radiosa frente; melancólico brilla en occidente su tímido esplendor; ya en las selvas la noche inquieta vaga y entre las brisas lánguido se apaga el último cantar del ruiseñor. ¡Cuánto gozo escuchando embelesado ese tímido acento apasionado que en mi niñez oí!
Mirábala embelesado el moroso español, trémulo el rostro de gozo y de dicha el corazón; mirábale ella anhelante, encendida de rubor, húmedos los negros ojos con ternísima afición; él, diciéndola: «¡Alma mía!», diciéndole ella: «¡Mi sol!», entre el son de ardientes besos de regalado sabor.
Pero aquí entra lo trágico. Embelesado y engolfado estaba yo charlando con doña Marcela, a ratos en andaluz y a ratos en inglés, cuando la temerosa aparición de Currito el Guapo vino a interrumpir nuestro palique.
Emma dibujaba a veces; y para Carlos era un gran entretenimiento permanecer a11í, de pie, mirándola inclinada sobre la lámina, guiñando los ojos para ver mejor su obra, o modelando con los dedos bolitas de miga de pan. Cuando tocaba el piano, cuanto más veloces corrían los dedos, más embelesado se quedaba él.
El padre de Beethoven, ¿no se detendría a escudriñar lo que decían las abejas en sus zumbidos? El padre de Rafael Sanzio, ¿no sería el embelesado contemplativo de las alboradas y de los crepúsculos de Fíésole?
Hasta que el sol, cansado, él también, de tan largo paseo, apura su retirada; suelta en grandes nubarrones blancos, orlados de oro y de seda violeta, ribeteados de anchas bandas anaranjadas y purpúreas, los vapores que a sí atrajo durante el día, y poco a poco, desaparece entre mil hermosos juegos de luz, dejando embelesado al hombre, maravillado de tanta hermosura.
Sonreía tristemente el muchacho, movía la cabeza con cierto aire de empecinamiento oculto y se marchaba callado, los ojos fijos, embelesado.