Ejemplos ?
En Barcelona organiza su primera exposición en 1908 en el Círculo Ecuestre, con una colección de retratos con influencias de los grandes retratistas ingleses, pero dotados del toque personal de Néstor, con una riqueza en detalles y una elegancia que embelesa por su cromatismo y por su idealización de los modelos.
Como un caudaloso y fecundo río, la música popular, florece entre las áridas tierras de la puna, se embelesa en sus carnavales, acuna la soledad del hombre del norte, se desliza integra por toda la geografía hasta los confines del sur y se descubre asombrada y ancestralmente sabia al llegar al centro y se besa con la metrópolis.
I Jubilosos sus hijos pregonan el retorno al amor y a la paz; y al trabajo sus himnos entonan con gallardo y patriótico afán II Es Filandia colina sagrada es emporio de gran porvenir; es princesa de dulce mirada que embelesa del cielo el con fin.
Uno de sus libros más famosos es titulado: El hombre que calculaba (1938), donde el maestro parecería esgrimir su fascinación por la cultura árabe, inculcando las matemáticas mediante la narración de la vida del calculador Beremiz Samir, quien a su vez nos embelesa con sus cuentos llenos de enredos y problemas matemáticos.
En la primera, William demuestra su amor adolescente por su joven prima, y la embelesa con sus cantos y poesias que lo llevan a tierras imaginarias donde ellos se aman y pueden disfrutar su amor libremente.
Por otra parte, Charlie se ha hecho cargo de la clase de física computacional de Larry cuando se le pidió hacerlo, y ha dado una conferencia conjunta sobre el movimiento circular y el efecto Coriolis con Larry. Charlie es cauteloso con la gente y se embelesa con los objetos.
Canta, Señor, tu dicha que no cesa, suspira por un bien que no se acaba, y vagando en tu luz que le embelesa, por gozarte sin fin, sin fin te alaba.
Lo conoció el poeta, y jamás volvió a chancear en el admirable poema donde no actúa sino un héroe, y solo, solitario y aislado basta para la acción que satisface y embelesa.
Brindo, en fin, porque tu estrella que atrae como el imán a tanto y tanto galán que se embelesa en tu cara, nunca brille alegre para Córdoba del Tucumán».
Pasa de ti a las manos de un compañero aborrecible; de él a una panda de chantajistas; se reparten copias por Londres, a mis amigos y al empresario del teatro donde se está representando mi obra; se le dan todos los sentidos menos el recto; la Sociedad se embelesa con absurdos rumores de que he tenido que pagar una enorme suma de dinero por haberte escrito una carta infamante...
En Sevilla, pues, y en una noche azulada de aquéllas en que la luna derrama tranquila claridad trémula, y en lo cóncavo del aire resplandecen las estrellas, y más allá con más brillo los luceros reverberan; en una de aquellas noches en que todo se presenta blanco, pacífico, hermoso, y que la mente embelesa, y los sentidos embriaga y el corazón enajena; noche de aventuras propia en mil trescientos sesenta (edad en que esto pasaba, si mi memoria no yerra), por la calle de la Sierpe, media noche siendo apenas, dos hombres en la ancha plaza con prisa y silencio se entran.
¡Cómo embelesa la quietud augusta de la natura, a la sensible alma que oye su voz, y en deleitosa calma de esta mansión y su silencio gusta!