Ejemplos ?
El cerramiento del cazadero era un proyecto ambicioso y costoso, pero era imprescindible. Existían muchos problemas derivados de la serie de cacerías a la que estaban habituados los reyes y sus egregios invitados.
Y cargó de estupor y aflicción al mundo filosófico. Todas sus obras lo señalaban como uno de los más egregios pensadores de su época.
El hombre es poseedor de un idioma, o conjunto de señales y está posibilitado de manejar útiles e instrumentos por la complejidad de su sistema nervioso. Bacon, Hume, Comte, Darwin, son algunos de los más egregios sostenedores de este pensamiento.
Juntas las testas ancianas ceñidas de líricos lauros y las cabezas jóvenes que la alta Minerva decora, así los manes heroicos de los primitivos abuelos, de los egregios padres que abrieron el surco pristino, sientan los soplos agrarios de primaverales retornos y el amor de espigas que inició la labor triptolémica.
Ilustres, venerables, egregios, nobles, magníficos y amados, los Fidelísimos diputados y oidores de cuentas de la de mi. Aumenta vuestra carta de 12 de marzo el dolor que continuamente padezco, siempre inseparable de mi memoria, en la precisión de haber de sacar mis tropas de este .
Van los magistrados egregios, van las espadas relumbrosas, van las pompas y lujos regios, van las niñas de los colegios como lirios y como rosas.
Con verdadera satisfacción del alma nos es grato reconocer el mucho bien que en esta materia se ha conseguido durante los últimos decenios en nuestra ilustre ciudad de Roma y en multitud de iglesias de nuestra patria; pero de modo particular en algunas naciones, donde hombres egregios, llenos de celo por el culto divino, con la aprobación de la Santa Sede y la dirección de los obispos, se unieron en florecientes sociedades y restablecieron plenamente el honor del arte sagrado en casi todas sus iglesias y capillas.
Y, sin embargo, la virtud divina de la religión cristiana engendró los egregios fundamentos de la estabilidad y el orden de los Estados desde el momento en que penetró en las costumbres e instituciones de las ciudades.
Es con especial complacencia que rememoro los dichos egregios de Epicuro, porque así los que acuden a él, llevados por la vil esperanza de encontrar una cobertura de sus vicios, comprendan que, donde quiera que vayan, les hará falta vivir honestamente.
Del techo cuelgan egregios y gigantescos jamones; y, alternando con esta bucólica manifestación del reino animal, dulces andregüelas invernizas, uvas, granadas y otras frutas.
Deducía Poldy de cuanto va dicho, que los verdaderos nobles del día, son los europeos, y muy singularmente los alemanes, porque ejercen con los adelantos y mejoras de nuestro siglo, todas las antiguas artes de la paz y de la guerra, por donde se señalaron y dominaron el mundo asirios y babilonios, medos y persas, egipcios, fenicios y cartagineses, y griegos y romanos, cuyas glorias todas, excelencias y privilegios se hallan hoy, según Poldy, en resumen, cifra y compendio, en sus egregios compatriotas, y por consiguiente en ella también.
Ya sé, encinas campesinas, que os pintaron, con lebreles elegantes y corceles, los más egregios pinceles, y os cantaron los poetas augustales, que os asordan escopetas de cazadores reales; mas sois el campo y el lar y la sombra tutelar de los buenos aldeanos que visten parda estameña, y que cortan vuestra leña con sus manos.