egeo

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Traducciones

egeo

Ägäis, Ägeus

egeo

Egeu

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egeo

Egeo

SM el Mar Egeothe Aegean Sea
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
a del oscuro Citerón las cumbres bajaba el sol a trasponer, vertiendo ríos de luz sobre los verdes mares, cuyos abrazos lánguidos, y besos dulces y prolongados, adormecen los grupos de las islas del Egeo Helios guiaba sus caballos de oro hacia el collado de la augusta Delfos, y en las rocas de Egina y las abruptas cimas sagradas del antiguo Himeto sus reflejos de púrpura bañaban los bosques de olivares cenicientos, por donde va, entre franjas de verdura, del Cefiso el caudal siempre risueño.
Le cogió en sus brazos y le ocultó en una profunda gruta, bajo las entrañas de la divina tierra, en el monte Egeo de densa arboleda.
¡Eres, oh Cipria, la única que entre todos posee el poderío real! ARTEMISA ¡Hijo Eupatrida de Egeo! te recomiendo que me escuches.
DON HERMÓGENES Usted ha dicho Madrid en vez de París, por precisar, por contraer, por localizar; como Horacio dice muchas veces el mar Egeo por cualquier mar..., el bóreas por cualquier viento.
Nuboso, del Egeo en el mar, sorprendió a la nave el Austro, y sacudiéndola con su ingente soplo la deshizo, y la boca nuestra, que tu nombre en vano gritaba, 665 llenaron los oleajes.
Él los hechos suyos que se antepongan veta a los paternos, libre la fama, aun así, y a ningunos mandados sujeta, a él contra su voluntad antepone, y en esta sola parte le combate. Así, grande, cede a los títulos de Agamenón Atreo, 855 Egeo así a Teseo, así a Peleo venció Aquiles.
Ya no brillaba en el combate rudo de Leónidas la diestra refulgente, cuando la musa helena, la musa de alas de águila de Esquilo, hendió los aires y voló a la escena, de la rapsodia enervador asilo, y con voz que aun resuena del mar Egeo en la sonora playa, ceñida de laurel la sien divina, al cadencioso son del ritmo jonio, y entre el fragor de la feral batalla lanzó el himno triunfal de Salamina!
XVI A GROSFIO Ocio pide a los dioses el marinero sorprendido en medio del Egeo, al ocultarse la luna entre negros nubarrones y oscurecerse las estrellas que guían al piloto.
En medio del mar se alza una frondosa isla, tierra sagrada, gratísima a la madre de las Nereidas y a Neptuno egeo; errante en otro tiempo por los mares de playa en playa, el dios flechador, compadecido, la fijó entre Micón y la alta Giaro, concediéndole que permaneciese inmoble y arrostrase el furor de los vientos.
Cual al empuje del Bóreas que sopla del monte Edón, retumba el mar Egeo y refluyen las olas hacia la playa y se disipan las nubes en el cielo, tal cejan y sucumben arrollados los escuadrones troyanos por donde quiera que acomete Turno y se abre paso; su propio ímpetu le arrebata, y el aura que sopla de frente a su carro le agita el flotante penacho.
EGEO Llevado de mi deseo de tener hijos. MEDEA Por los dioses, ¿todavía arrastras sin ellos la vida? EGEO Sin hijos seguimos por decreto de algún dios.
MEDEA ¿Y estando casado vives sin tu esposa? EGEO No carecemos de tálamo conyugal. MEDEA ¿Y qué ha dicho Febo? EGEO Palabras demasiado sublimes para que un hombre las entienda.