edénico

edénico, a

1. adj. Del edén o que tiene relación con él. paradisíaco
2. Que tiene alguna propiedad del edén.
Traducciones

edénico

edenico
Ejemplos ?
Y en la magia que irisa y corusca, una perla de plata se ofusca. Un prestigio rebelde a la letra, un misterio inviolable al idioma, un encanto circula y penetra y en el alma es edénico aroma.
Homo-Humus, primera obra de la trilogía, cobija los escarceos iniciales en el descubrimiento y reconocimiento del otro, en un entorno selvático y exuberante alusivo a ese espacio edénico en el cual lo foráneo irrumpió sobre lo nativo.
Entre los mismos aparece el locus amoenus, o «jardín placentero» que se concreta en la visión del jardín cerrado y edénico descrito en «La fuente de la buena fortuna»; el jardín también podría remitir al que describe Edmund Spenser en La reina de las hadas.
Dicho pacto se conmemora, para la mayoría de ellos, mediante el ritual de la Santa Cena, celebrado desde el tiempo de Jesús y sus apóstoles. 1 - EL PACTO EDÉNICO.
En la visión de los Yermos se transparentan los conceptos de naturaleza y jardín, y en cuanto a que son espacios cerrados por un muro evocan la idea del hortus conclusus y el jardín edénico.
En cuanto al Pacto Edénico, Cristo, como "el segundo Hombre", el "último Adán" (1Co 15:45-47), asume el lugar de supremacía sobre todas las cosas que el primer Adán perdió (Col 2:10; He 2:7-8) 2.
En Colombia, el Romanticismo encontró el ambiente propicio para su desarrollo, rico en temas como los episodios de la Conquista, leyendas de la colonia y heroísmos de la independencia y, luego, las luchas ideológicas entre compatriotas a raíz de la organización de la nueva República. A todo ello se sumaba la belleza y la exuberancia de un paisaje «edénico».
La labor del arado fue tan intensa que cuando los conservacionistas miraron hacia el territorio de las grandes praderas, el triángulo con base en Indiana y Texas que se proyecta hasta Manitoba por el norte, el ecosistema original de las praderas prácticamente había desaparecido. En el espacio de una vida humana un paisaje edénico fue tomado por el sistema productivista y liquidado.
En todos estos casos, se presentaba al mundo indígena como un universo edénico, y su popularidad derivaba de su aspecto exótico, que no siempre demandaba trabajo en la pose y un mayor tratamiento de la imagen, ya que en muchas ocasiones al comprador solo le bastaba con la fotografía del indígena.
Retrotrayéndose a lo que expusiera antes concluye que esa expresión del estudiante "¡es el amor!", una reactualización del mito edénico, que para Lacan es impracticable.
En una primera etapa, los animales solos o seriados, domésticos o extraños (como sus pulpos) remitían a un mundo fantástico, amable y edénico.
Para el cristianismo ese recuerdo comporta igualmente el remordimiento de haberlo perdido por el pecado, de donde el hombre habrá de intentar constantemente una reconciliación con la naturaleza, imagen de ese jardín, como una fórmula homeopática para recuperar el paraíso, bien sea santificándola en el tema de Cristo que se aparece en un vergel a la Magdalena, o bien reduciéndola a la arquitectura de un monasterio, como son los yermos, que al fin y al cabo todos los conventos son imágenes del cielo. El paraíso o jardín edénico es representado como un espacio cerrado y circular (Báez: 31).