durazno

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durazno

(Del lat. duracinus, de carne fuertemente adherida al hueso.)
1. s. m. BOTÁNICA Duraznero, árbol frutal variedad del melocotonero.
2. BOTÁNICA Fruto de este árbol.

Durazno

 
Departamento del centro de Uruguay; 12 208 km2 y 54 000 h. Cap., la c. homónima (28 000 h). Dos centrales eléctricas en el río Negro.

durazno

(du'ɾaθno)
sustantivo masculino
1. botánica duraznero Los duraznos se estropearon con el granizo.
2. botánica fruto de este árbol Hay muchas variedades de durazno.
Sinónimos

durazno

sustantivo masculino
(América) melocotón.
Traducciones

durazno

perske

durazno

préssec

durazno

broskew

durazno

fersken

durazno

peach

durazno

persiko

durazno

persikka

durazno

pêche, pêcher

durazno

אפרסק

durazno

őszibarack

durazno

persik

durazno

ferskja

durazno

pesca

durazno

モモ

durazno

복숭아

durazno

perzik

durazno

pêssego

durazno

бресква

durazno

persika

durazno

şeftali

durazno

durazno

Праскова

durazno

durazno

SM (esp LAm) (= fruta) → peach; (= árbol) → peach tree

durazno

m. peach.
Ejemplos ?
En frutas se empezaba por las frutillas de lo de Zamalúa y los duraznitos de la virgen, las peritas y las brevas de diciembre, siguiéndole los duraznos de tres clases, las peras pardas y bergamotas, los higos negros y morados, las uvas blancas y negras, las manzanas, los melones, sandías y limones.
Producción Agrícola Los habitantes de Pueblo Viejo se dedican entre otros oficios a la agricultura sembrado maíz, frijol negro, frijol piloy, habas, trigo, especies frutales como: Manzana, duraznos, ciruelas, aguacates, granadillas.
Lucía unos frutos que se ofrecían a mi vista y se sospechaban exquisitos. Su coloración anaranjada les daba la apariencia de exquisitos duraznos.
Poseía una fortuna de trescientos mil duros, adquirida haciendo vender por sus mitayos higos, melones, naranjas, pepinos, duraznos y demás frutas desconocidas hasta entonces en el Perú.
Naranjos blanquecinos de diaspis; duraznos rajados en la horqueta; membrillos con aspecto de mimbres; higueras rastreantes a fuerza de abandono, aquello daba, en su tupida hojarasca que ahogaba los pasos, fuerte sensación de paraíso.
También había una huerta en que crecían malvas, ortigas y yerbas en profusión, pero en cuyo centro se hallaban varios manzanos y duraznos, mientras que en las paredes del contorno se enredaban matorrales de curubos y bosquecillos de chisgua.
El seno opulento batía con rabia dentro de la jaula de hierro del corsé; las piernas nerviosas hacían crujir la zaraza de la polera acartonada con el baño de almidón: el rostro, que tenía el color y la aspereza de los duraznos pintones...
En entrando en los lugares do habían de presentar la bula, primero presentaba a los clérigos o curas algunas cosillas, no tampoco de mucho valor ni substancia: una lechuga murciana, si era por el tiempo, un par de limas o naranjas, un melocotón, un par de duraznos, cada sendas peras verdiñales.
Para el regalo del hombre Tengo muchas cosas buenas: Tengo pavos y capones, Gallinas y pollas tiernas, Pollos, liebres y conejos Y toda clase de pesca; Cerdos, vacas y carneros, Muchos cabritos y ovejas, Cerezas, brevas, duraznos, Uvas, higos y camuesas.
Los árboles tiernos :::parecen enfermos, :::en convalescencia :::de escasa potencia. Seis sauces, cuatro paraísos y diez duraznos, plantados hace dos años y candidatos a ser pisoteados por futuro rodeo.
El segundo año no fue mucho mejor; asimismo, uno que otro sauce, los más cercanos al pozo, bien regados, habían crecido ya bastante y las hileras de álamos, cuando tuvieron todas sus hojas, alcanzaron a dar una listita regular de sombra, en la cual casi hubiera podido dormir la siesta José María, estirándose bien. Los duraznos también habían crecido y el almácigo ya se cubrió de flores rosadas con las primeras sonrisas de la primavera.
Se acercaba junio; no había que perder tiempo y José María conchabó peones; no era cosa de dejar perder ni un gajo, pudiéndolo evitar; y plantó, plantó sin descanso, plantó con pasión, con furor; y con los peones que había conchabado, llegó a colocar como doscientas mil plantas entre duraznos, paraísos, sauces y álamos.