duela

duela

(Del fr. ant. douelle < douve, doue < bajo lat. doga, tonel.)
1. s. f. Cada una de las tablas que forman un tonel o una cuba.
2. Méx. CONSTRUCCIÓN Cada una de las tablas angostas de un piso o entarimado.
3. ZOOLOGÍA Gusano parásito del hígado del cordero y del ganado vacuno, que a veces se halla en otros mamíferos y, ocasionalmente, en el hombre y que produce una enfermedad grave.
NOTA: Nombre científico: (Fasciola hepatica.)

duela

 
f. Cada una de las tablas que forman las paredes curvas de los toneles y barriles.
zool. duela del hígado Nombre común de los gusanos platelmintos, del orden trematodos. Fasciola hepatica, por ejemplo, mide de 1 a 2 cm de longitud y presenta una ventosa anterior y otra ventral, con las que se fija al hígado de las ovejas, donde vive.
Traducciones

duela

Daube

duela

SFstave

duela

f. fluke, parasitic worm of the Trematoda family;
___ hepáticaliver ___;
___ intestinalintestinal ___;
___ pulmonarlung ___;
___ sanguíneablood ___.

duela

f (parásito) fluke; — del hígado liver fluke
Ejemplos ?
Pero sólo se le ocurrió decir con voz y cara de niño enfurruñado que se aviene a razones: -Angustias, cuando me duela menos esta condenada pierna, jugaremos al tute arrastrado...
¡Y yo digo que no nos afeitamos hasta que aquí no esté la Revolución hecha! (APLAUSOS), aunque les duela la barba. Estas barbas no crecieron en un parque, estas barbas no crecieron en una playa de verano, estas barbas no crecieron paseando de turistas por el extranjero.
Después, acreditando con el gesto la miel de aquella voz con que lo alela, dijo llorando al fin: «Señor, ¿es esto el premio que merece el que ama y cela? ¿Que, tras un año ya que sin ti resto, empiece ahora el segundo, y no te duela?
Las tendencias monárquicas de que, juzgando con ligereza, so hace capítulo de acusación contra el héroe de San Lorenzo, las disculpa Mitre con estas palabras: — «Si buscaba la monar- quía constitucional, era sin ambición personal, anteponiendo sus convicciones republicanas á lo que consideraba relativa- »mcntc mejor para coronar la Independencia con un gobierno estable, que conciliase el orden con la liberlad y corrigiese «la anarquía.» Siempre hemos opinado que el plan monárquico de San Martín era hijo de una conciencia honrada y de verdadera sen- satez. El Perú de 1821, aunque nos duela confesarlo, para todo estaba preparado menos para la vida republicana.
Nosotros somos revolucionarios, nosotros somos además bolivarianos, es una responsabilidad tenderle la mano a los hermanos más pobres de este continente, una responsabilidad suprema que la vamos a seguir asumiendo duélale a quien le duela.
Ya podéis pensar en qué estado estaría la princesa cuando sacaban a ahorcar a su amante; yo la iba a ver con frecuencia cuando estaba ella en la cárcel, y siempre me hablaba de sus desdichas. ¿Pués por qué no queréis que me duela yo de las mías?
-Pero vamos a ver, martirio -decíale, con acento vibrante de pasión, quince días después de la escena que acabamos de narrar, el Niño de la Tumbaga a la bellísima unigénita del Talabartero, que sentada tras la reja, bañada en sol y compitiendo triunfalmente en tintas y en perfumes y en gallardías con las flores que lucían en las macetas, contemplaba a aquél con melancólica expresión-; vamos a ver, por qué ese empeño de que yo, en la flor de mi edá, me vista la mortaja; porque si usté se va de la vera mía, sin darme su consentimiento, no voy a encontrar médico que me cure la puñalá que me voy a meter en el sitio que más me duela.
Tú eres mu bruto, y yo chanelo muchísimo más que tú, y sobre to que si no lo haces cojo mis trapos y me voy de tu vera y que venga otra a dartelas unciones cuando te duela la barriga.
Nuestr'amo, ya soy desposado. — Yo seré el padrino: gasta, no te duela. — Pan y carne y vino, ajo y mostazuela, hasta tentijuela.
Es natural que le duela separarse de ellos, pero preferible es que se los mantenga la Sociedad a que mañana tengan que andar rodando por ahí...
Que quiera el adulador Sufrir cual lacayo o paje, Desprecios del personaje De quien espera un favor Sin que el alma en su interior No se abochorne y le duela, Que se o cuente a su abuela.
Sin embargo, como el alma está en paz con su cuerpo, y mira por su salud, de aquí que se duela; si por el rigor de sus molestias desamparase al cuerpo y se ausentase de entre tanto que dura la unión y trabazón de los miembros, lo que queda no está sin cierta tranquilidad de las partes, y por eso hay todavía quien esta colgado.