Ejemplos ?
Siempre que en el curso de sus patrullas encontrare algún carruaje o carro volcado, o caballería caída, como no vaya a un servicio determinado en el que por la detención resulte perjuicio, ayudará a los dueños a levantarlos; lo mismo que en cualquiera otra necesidad que observase en los viajeros, les prestará cuantos auxilios necesiten y estén a su alcance.
3.° Su primer deber en estos casos es prestar cuantos auxilios estén a su alcance, protegiendo a las personas y propiedades, asegurando los intereses de aquellas, para lo que evitará se introduzcan en la casa o edificio incendiado, otras personas que las que los dueños y autoridades designen, ya como operarios, ya para extraer efectos en caso de necesidad.
Allí, mares vastos divisando, lagrimantes los ojos, a su patria se dirigió, afligida, de este modo, con la voz, tristemente: “Patria, oh, mi creadora, patria, oh, mi engendradora, 50 yo cuán desgraciado te he abandonado, como a sus dueños los huidores sirvientes suelen, y del Ida a los bosques llevé mi pie, para, cabe la nieve y de las fieras las heladas guaridas, estar, y de ellas en todos los escondites entrar, furibunda.
Igualmente cuidará el Guardia Civil que los dueños de los palomares cumplan la obligación que tienen de cerrarlos en octubre y noviembre para evitar el daño que las palomas causarían á las sementeras, y por la misma causa respecto á la recolección desde el 15 de junio al 15 de agosto deben también cerrarse, si bien estas épocas sufren alteración según los climas, a juicio de las autoridades.
Eran los amos de la aldea, los dueños de la quinta; un caballero de barba gris, una dama cuarentona, muy retocada, de traje de percal incrustado de entredoses, sombrero y sombrilla de encaje negro.
Las tabernas estaban casi solitarias, y sus dueñas o dueños colocaban en orden sobre los limpísimos mostradores la reluciente cristalería; regaban el suelo y colocaban a la vista del transeúnte algunas macetas que daban a los establecimientos sumidos en húmedas penumbras aspecto de oasis y de refrigerantes refugios en las horas en que el sol parece querer hacerlo todo yesca bajo sus implacables rayos.
En los puentes, el viento azotaba bruscamente los sombreros que sus dueños disputaban al espacio con esas actitudes y contorsiones de espectáculo siempre tan penoso para el artista.
Se hizo conducir, por último, a una isla, donde por fortuna no habían visto nunca ninguno; pero en cambio había en ella tal número de ratones, que corrían por las mesas y los bancos, aun en presencia de los dueños de las casas.
Es, en fin, la gloria de los dioses y de los hombres, el mejor y más hermoso de los dueños a quien todo mortal debe de seguir y repetir en loor suyo los himnos que él mismo canta para derramar la dulzura entre los dioses y entre los hombres.
Igualmente se obligan á la devolucion de buques y cargamentos, á sus legítimos dueños, ciudadanos de cualquiera de los dos Estados, ó á sus apoderados, ó respectivos ajentes consulares, ARTÍCULO VIII.
Los príncipes trabajaron artificiosamente en ser tenidos por dueños y señores naturales de los pueblos; y en hacer creer que su autoridad era no sólo independiente del conocimiento y voluntad de los pueblos, sino que era por su naturaleza suprema y sacratísima como si fuese celestial.
Y no penséis que el mar os da frontera infranqueable para el moro fiero; pues si otras veces ya, saliendo fuera de Abila y Calpe a mar que es extranjero, rapiña han hecho por las islas vuestras, ¿qué harán ya dueños de las tierras nuestras?