ducado

ducado

(Del ital. ducato.)
1. s. m. Título de duque y territorio sobre el que tenía jurisdicción recibió de sus manos el ducado de Ávila.
2. HISTORIA Antigua moneda de oro que se usó en España hasta el siglo xvi y en otros países.

ducado

 
m. Título o dignidad de duque.
Territorio que estaba sometido a la autoridad de un duque.
Estado gobernado por un duque.
Ant. moneda española de oro.

ducado

(du'kaðo)
sustantivo masculino
1. título de duque y territorio sobre el que tiene jurisdicción ducado de Medina Sidonia
2. estado gobernado por un duque Luxemburgo es un ducado europeo.
3. antigua moneda de oro que se usó en España hasta el siglo XVI Encontraron en el pasadizo un baúl con mil ducados.
Traducciones

ducado

ducat, duché

ducado

ducato

ducado

Herzogtum

ducado

hertogdom

ducado

ducado

ducado

دوقية

ducado

Księstwo

ducado

公國

ducado

Vévodství

ducado

Hertugdømme

ducado

דוכסות

ducado

公国

ducado

SM
1. (= territorio) → duchy, dukedom
2. (Fin) → ducat
Ejemplos ?
Déjense de daca el gallo toma el gallo, porque se quedarán con las plumas en la mano, y todo será como el desquite de Perentejo, que perdió un ducado y ganó un conejo, o resultar con el ajuar de la ventera, tres estacas y una estera.
Artículo 1 - El Gran Ducado de Luxemburgo forma un Estado libre, independiente e indivisible. Artículo 2 - Sólo mediante ley podrán modificarse las sedes y los límites de los departamentos judiciales o administrativos, de los cantones y de los municipios.
Para que constase cuanto estima su sacra Majestad la reina de la Gran Bretaña á la señora princesa de los Ursinos, se obligó ya en el artículo 21 de las convenciones de paz firmadas en Madrid á 27 de marzo pasado, por el marques de Bedmar por parle de su Majestad católica y el barón de Lcxington por parte de su Majestad británica, y se obliga otra vez con el presente articulo por sí y sus sucesores, promete y ofreoc que hará y procurará realmente y sin dilación alguna que la dicha señora princesa de los Ursinos sea puesta en la real y actual posesión del ducado de Limburgo ó de los otros dominios que se subrogaren en las provincias de Flandcs para la entera satisfacción de la dicha señora princesa de los Ursinos...
Por lo tanto, declaramos que en virtud de nuestro pleno poder, propio movimiento y real y absoluta autoridad, hemos dado, cedido y trasladado, y por las presentes damos, cedemos y trasladamos en nuestra muy cara y amada prima María Ana de la Tremouille, princesa de los Ursinos, para sí, sus herederos, sucesores y demás a quienes corresponda, el ducado...
Queremos que dicha princesa de los Ursinos ejerza en su nombre todos los citados derechos y soberanía en el mencionado ducado de Limburgo...
Nos parece muy natural que el producto de tres por tres sea veinte; no nos admira en modo alguno que un perro nos declame una composición poética; que un muerto se dirija por su propio pie a la tumba o que una roca sobrenade en el agua, y hacemos con toda seriedad, y penetrados de la importancia de nuestra misión, un viaje al ducado de Bernburg o al principado de Lichtenstein para inspeccionar la Marina de guerra de estos países, o nos enrolamos como voluntarios en los ejércitos de Carlos XII, poco antes de la batalla de Pultava.» Binz (pág.
El ducado que el rey recuperaba al morir Polineso en justa corte, vacar no pudo en más propicia empresa, pues por dote lo entrega a la princesa.
No podrán ser perseguidos judicialmente el editor, el impresor o el distribuidor, si el autor fuese conocido, luxemburgués y domiciliado en el Gran Ducado.
Grandeza de España, no enumerando, como no debemos hacerlo, la que varios virreyes investían, como el conde de Alba de Liste (que fué el primero que trajo esa jerai-quía en 1655), el de Lemos, el de la Monclova, el marqués de Cas- lell-dos-rius y el príncipe de Santo Buono (que fué el último en 1716) diremos que sólo hubo una, conferida á familia pe- ruana, y fué la que obtuvo en 1779, con el título de duque de Sai» Carlas, el correo mayor de las Indias don Fermín de Garba jal y Vargas, natural de Lima; y recayó en él des- pués de tener la grandeza honoraria, desde 1768. Era el favo- rito de Carlos III, quien, para más honrarlo, le dio su pro- pio nombre por título del ducado.
Por esto, como en cierta ocasión un litigante preguntase si el señor magistrado tenía algún amigo que le pudiera recomendar, le contestaron que en efecto, que Rousseau tenía unos amigos a los que hacía mucho caso, y que eran, entre otros, monseñor Doblón, maese Ducado e, incluso, don Escudo; que era necesario hacer actuar a varios a la vez y con ello se podía estar seguro de ser fervorosamente atendido.
Un considerable número de gente se adelantó á recibirle, y luego que le vió delante de la batería, sacando el montante empezó á lidiar con ellos: los suyos acudieron á sostenerle, y él pudo retirarse de la refriega sin daño alguno, después de una acción tan temeraria. Reduxo el Ducado de Sora, y tomó á Rosano.
Artículo 3 - La Corona del Gran Ducado será hereditaria en la familia de Nassau, conforme al pacto de 30 de junio de 1783, al artículo 71 del Tratado de Viena de 9 de junio de 1815 y al artículo 1 del Tratado de Londres de 11 de mayo de 1867.