dotal

dotal

adj. Que tiene relación con la dote.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

dotal

dotale
Ejemplos ?
Por eso verás, si profundizas, tanto nudo mal atado, tanta esperanza fallida, tanto ente burlado por el travieso rapaz (según el dicho de otra época), esto es, tanto matrimonio desencuadernado apenas llegó la ocasión de ocuparse de la prosa, vulgo herencia, parte dotal, etc., porque el amor no siempre es fluido puro y simple.
Al punto los conturbados Troyanos reconocen aquella aborrecida faz y aquellos descomunales miembros; entonces el gigantesco Pándaro sale a su encuentro y ardiendo en ira por la muerte de su hermano, "No es este, le dice, el palacio dotal de Amata, no encierra aquí a Turno entre murallas su patria Ardea.
Con Justiniano surge una nueva acción dotal (actio dotis), que en términos de contenido es prácticamente idéntica a la anterior actio rei uxoriae.
Aunque durante el transcurso de la época post-clásica las formas promisorias desaparecen, la dote se puede continuar constituyendo por medio de un pacto dotal documentado, llegando a considerarse como válido un pacto verbal desde el periodo justinianeo.
Con las reformas justinianeas también se ampliaron las limitaciones impuestas a la propiedad del marido y las garantías para la restitución dotal.
Debido a los méritos de su padre, la regente Mariana de Austria le concedió un nuevo título nobiliario como merced dotal (28 de diciembre de 1672).
ACTIVIDADES PRIVADAS Se desconoce la fecha de nacimiento de Francisco de Madrid, pudien- do especularse con la posibilidad de que viniese al mundo en torno a 1445, pero sólo tenemos documentada su vida familiar a partir de 1473; en ese año se había desposado con la madrileña Isabel de Oviedo, hija —junto a Juan y Ana de Oviedo— de Juan Alfonso de Oviedo y Mari Álva- rez de Hoz; el 5 de mayo de ese año le otorgaron carta dotal por valor de 80.000 mrs.
Aparte de las posibles retenciones mencionadas, el marido también tendrá la opción de retener en base al valor de enriquecimiento obtenido por la mujer por motivo de los regalos recibidos del cónyuge (retentio propter res donatas), al valor de las cosas sustraídas por la esposa al marido por motivo del divorcio (retentio propter res amotas) y finalmente, también podrá retener por el valor de las impensas gastadas por el marido en la dote, ciñiéndose exclusivamente a las necesarias y útiles, no las voluptuarias o las causadas por el mismo cultivo de la tierra dotal.
Fue el emperador Justiniano I el principal responsable de la reforma del régimen dotal y del patrimonio conyugal, caracterizándose por concebir a la dote como un patrimonio de obligada constitución para la mujer casada, que debe ser reservada para ayuda de ésta tras la disolución del matrimonio.
Como dato, en la carta dotal de Sevilla, 22 de febrero de 1503, se estableció que Elvira aportase al matrimonio una dote de 200.000 maravedís, recibiendo en concepto de arras nada más que 100.000.
Como curiosidad cabe mencinar que el emperador la llama actio ex estipulatu La reforma dotal de Justiniano se completó con la de las donaciones nupciales (donationes propter nuptias), que el marido debe prometer a la mujer como aportación en compesación de la dote y cuyo fin consiste en afianzar el matenimiento de su esposa en condición de viudez.
En la carta dotal otorgada por los condes Pedro Ansúrez y su esposa Eylo Alfonso el 21 de mayo de 1095 a la nueva colegiata figura que le otorgaban la mitad del mercado de Valladolid.