dosel


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dosel

(Del cat. dosser.)
1. s. m. Cubierta de adorno, en forma de techo de madera o tela, adosado a la pared o sostenido por columnas que se coloca sobre un altar, un trono, una imagen o una cama. baldaquino, palio
2. TEXTIL Tapiz que cubre una puerta. antepuerta

dosel

 
m. Ornamento, gralte. de forma rectangular, que se coloca formando techo sobre un altar, un trono, una imagen, etc., y cae por detrás a modo de colgadura.

dosel

(do'sel)
sustantivo masculino
adorno en forma de techo que cubre una cama, un altar, un trono o una imagen una cama con dosel
Sinónimos

dosel

sustantivo masculino
Traducciones

dosel

canopy

dosel

baldachýn

dosel

天蓋

dosel

Canopy

dosel

SMcanopy
Ejemplos ?
Hombre sin vicios que roen La vida y la menoscaban, Los días sólo le acaban Que ya han pasado por él. Que es el tiempo una carcoma Que todo a traición lo mina, Y con mano igual arruina La cabaña y el dosel.
Y al mar se echó; y bogando, bogando día y noche y una semana y otra, y cuatro y todo un mes, y dos… y más, sufriendo ya de su gente, (falta de su tenaz constancia e incontrastable fe), murmuraciones, quejas, audacias, rebeldías, y aun luchas a que había la fuerza que oponer, tras de razones, ruegos, promesas y castigos, y de una congojosa navegación después, y haber comido en ella su pan con hez de acíbar y haberle remojado con lágrimas y hiel, de haber ya vacilado en si volver las proas, y en fin, de haber dudado hasta de Dios tal vez… en una noche tibia, serena, transparente, azul, risueña, diáfana, sin par en limpidez; de aquellas de los trópicos, que no hay en nuestros cielos de Europa y que allí azulan su celestial dosel...
Ni es juicio equitativo ni proceder hidalgo: del siglo en el criterio es ruin tal estrechez; los cazadores de águilas no cazan nunca moscas, nadie es más grande al grande por empequeñecer, y a los que ya los pueblos han puesto en pedestales, ya en alto al sol y al aire o a sombra de dosel, de lejos y de abajo a arriba hay que mirarles y no se les ven nunca las pecas de la tez.
Y advierte en el artificio con que en aquesta ocasión, sin ofender mi opinión, le doy de mi amor indicio. (Vase JULIA, y espía desde el dosel.) = Salen GARCIA y HERNANDO, de camino.
Víctor formó una mesa con el tablado que le servía de cama, abrió el baúl, colocó sobre las tablas los arcos de ramaje, las montañas, la fuente, a la que hizo un depósito para que corriese el agua en abundancia, las graciosas figuritas; poniendo por dosel el firmamento que él había pintado y detrás una infinidad de luces que le daban un aspecto fantástico.
He aquí los nombres: dosel, sitial con respaldo, flauta, cham-cham, piedras negras y amarillas, garras, zarpas de puma, cráneo de jaguar, Búho, venado, brazaletes.
Está, como presidente del tribunal superior, entre un dosel y una alfombra, reclinado en un sillón, escuchando con paciencia la casi asmática voz con que un tétrico escribano solfea una apelación.
-Yo -respondió tímidamente Aurora- pienso, con ayuda de mi padre, formar un arco de ramaje que sirva de dosel a la Virgen, adornándolo todo con margaritas, amapolas y campanillas blancas o azules, y con esas mismas flores que se trasplantan fácilmente, cubrir la tierra, alfombra sobre la que podrán pasar los peregrinos.
El joven a Castilleja torna de pronto la vista, como obediente al mandato de la mano imperativa, y ve que una parda nube, que imitaba las cortinas de un rico dosel, tomaba, por el ambiente movida, de un gran féretro la forma, circundado de amarillas candelas, y en cuyo seno del sol el cadáver iba.
En una mesita situada al pie de una gran cama con dosel cubierto de tela estampada con personajes que representaban a turcos, había dos cubiertos con vasos de plata.
Con arreglo al ceremonial del caso el escribano de cámara, seguido de la Real Audiencia, avanzó hasta pocos pasos del dosel, y dijo en voz alta por tres veces: «¡Excelentísimo señor D.
En el altar mayor ardían aún todas las luces del monumento, simétricamente dispuestas, alternando con vasos henchidos de gayas y pomposas flores de papel con ramos de hojarasca de plata, y allá arriba azulados bullones de tul formaban un dosel de nubes, de trecho en trecho cogido por angelitos vivarachos y de rosada carnación, con blancas alas en los hombros, alas impacientes y cortas, que parecían, entre el trémulo chisporroteo de los cirios, estremecerse preludiando el vuelo.