Ejemplos ?
Los aficionados a esta clase de espectáculos no olvidarán nunca las habilidades de cierta pareja de caniches, a quien Durof enseñó a representar la más divertida comedia amorosa, acabada en boda, y después, con la intervención de un tercer caniche, en desafío por celos. Tampoco han acabado aún de reírse de las gracias del pavo amaestrado, que tan donosamente ponía en caricatura la vanidad humana.
Y su vanidad femenina la sugería la comparación que Juanito estaría haciendo entre sus toilettes y las de otras mujeres chic de la gran ciudad; entre sus costumbres y hábitos y los de las mundanas y «cremosas», actrices y Aspasias; entre su picoteo donosamente meridional y la charla más desenfrenada y libre, o más etérea, más saturada de esprit, de aquellas que atrás dejaba.
-¡Sola! ¡Sola!... -repitió donosamente Angustias-. Y, ¿por qué no mejor acompañada? ¿Qúién le dice a usted que no encontraré yo con el tiempo un hombre de mi gusto, que no tenga horror al matrimonio?
Quien me lo ha impedido, atenienses, ha sido este demonio familiar, esta voz divina de que tantas veces os he hablado, y que ha servido a Melito para formar donosamente un capítulo de acusación.