dolar

(redireccionado de dolé)

dolar

(Del lat. dolare.)
v. tr. ARTES DECORATIVAS Labrar la madera o la piedra con un hacha especial.
NOTA: Se conjuga como: contar

dolar

 
tr. Desbastar o labrar [madera o piedra] con la doladera o el dolobre.
V. conjugación (cuadro) [5] como contar.

dolar


Participio Pasado: dolado
Gerundio: dolando

Presente Indicativo
yo duelo
tú duelas
Ud./él/ella duela
nosotros, -as dolamos
vosotros, -as doláis
Uds./ellos/ellas duelan
Imperfecto
yo dolaba
tú dolabas
Ud./él/ella dolaba
nosotros, -as dolábamos
vosotros, -as dolabais
Uds./ellos/ellas dolaban
Futuro
yo dolaré
tú dolarás
Ud./él/ella dolará
nosotros, -as dolaremos
vosotros, -as dolaréis
Uds./ellos/ellas dolarán
Pretérito
yo dolé
tú dolaste
Ud./él/ella doló
nosotros, -as dolamos
vosotros, -as dolasteis
Uds./ellos/ellas dolaron
Condicional
yo dolaría
tú dolarías
Ud./él/ella dolaría
nosotros, -as dolaríamos
vosotros, -as dolaríais
Uds./ellos/ellas dolarían
Imperfecto de Subjuntivo
yo dolara
tú dolaras
Ud./él/ella dolara
nosotros, -as doláramos
vosotros, -as dolarais
Uds./ellos/ellas dolaran
yo dolase
tú dolases
Ud./él/ella dolase
nosotros, -as dolásemos
vosotros, -as dolaseis
Uds./ellos/ellas dolasen
Presente de Subjuntivo
yo duele
tú dueles
Ud./él/ella duele
nosotros, -as dolemos
vosotros, -as doléis
Uds./ellos/ellas duelen
Futuro de Subjuntivo
yo dolare
tú dolares
Ud./él/ella dolare
nosotros, -as doláremos
vosotros, -as dolareis
Uds./ellos/ellas dolaren
Imperativo
duela (tú)
duele (Ud./él/ella)
dolad (vosotros, -as)
duelen (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había dolado
tú habías dolado
Ud./él/ella había dolado
nosotros, -as habíamos dolado
vosotros, -as habíais dolado
Uds./ellos/ellas habían dolado
Futuro Perfecto
yo habré dolado
tú habrás dolado
Ud./él/ella habrá dolado
nosotros, -as habremos dolado
vosotros, -as habréis dolado
Uds./ellos/ellas habrán dolado
Pretérito Perfecto
yo he dolado
tú has dolado
Ud./él/ella ha dolado
nosotros, -as hemos dolado
vosotros, -as habéis dolado
Uds./ellos/ellas han dolado
Condicional Anterior
yo habría dolado
tú habrías dolado
Ud./él/ella habría dolado
nosotros, -as habríamos dolado
vosotros, -as habríais dolado
Uds./ellos/ellas habrían dolado
Pretérito Anterior
yo hube dolado
tú hubiste dolado
Ud./él/ella hubo dolado
nosotros, -as hubimos dolado
vosotros, -as hubísteis dolado
Uds./ellos/ellas hubieron dolado
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya dolado
tú hayas dolado
Ud./él/ella haya dolado
nosotros, -as hayamos dolado
vosotros, -as hayáis dolado
Uds./ellos/ellas hayan dolado
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera dolado
tú hubieras dolado
Ud./él/ella hubiera dolado
nosotros, -as hubiéramos dolado
vosotros, -as hubierais dolado
Uds./ellos/ellas hubieran dolado
Presente Continuo
yo estoy dolando
tú estás dolando
Ud./él/ella está dolando
nosotros, -as estamos dolando
vosotros, -as estáis dolando
Uds./ellos/ellas están dolando
Pretérito Continuo
yo estuve dolando
tú estuviste dolando
Ud./él/ella estuvo dolando
nosotros, -as estuvimos dolando
vosotros, -as estuvisteis dolando
Uds./ellos/ellas estuvieron dolando
Imperfecto Continuo
yo estaba dolando
tú estabas dolando
Ud./él/ella estaba dolando
nosotros, -as estábamos dolando
vosotros, -as estabais dolando
Uds./ellos/ellas estaban dolando
Futuro Continuo
yo estaré dolando
tú estarás dolando
Ud./él/ella estará dolando
nosotros, -as estaremos dolando
vosotros, -as estaréis dolando
Uds./ellos/ellas estarán dolando
Condicional Continuo
yo estaría dolando
tú estarías dolando
Ud./él/ella estaría dolando
nosotros, -as estaríamos dolando
vosotros, -as estaríais dolando
Uds./ellos/ellas estarían dolando
Ejemplos ?
Título: El Gendarme de Saint-Tropez Realización: Jean Girault Guión: Christiane Vilfrid, según una idea de Richard Balducci Adaptación: Jean Girault, Jacques Vilfrid Diálogos: Jacques Vilfrid Música: Raymond Lefèvre, palabras de André Pascal Asistentes Realizadores: Marc Simenon, Jean Molynas Imágenes: Marc Fossard Fotógrafo de escenario: Marcel Dolé Decoraciones...
La Cabrera trata a su protagonista de “inocente e indecente”, pero como a la mulata presuntuosa y a la infiel Dolé, no la condena.
Pero el espíritu del difunto no les perdona la afrenta. A punto de consumir su pasión, Dolé enferma y muere y poco después la sigue el compadre Capinche.
A lo cual, Dolé, magníficamente incorregible y no sabiendo, aún difunta, retener sus ansias, le responde: “Pero Evaristo… tampoco yo podía desairar a mi compadre.
Fue luego el compadre y vecino de Evaristo, el estibador Capinche quien se prendara de la hermosa Dolé, siendo, como era de esperarse, correspondido por esta.
Tras zurrar al intruso y regañar a la infiel, todo volvió a ser como antes: Dolé juró un arrepentimiento que difícilmente sentía y Evaristo la perdonó.
Es así que la infiel Dolé no se arrepiente ni después de muerta de sus andanzas, que la mulata “sonsacadora de maridos” es salvada, sí, pero debe antes sufrir su poco y llegar desahuciada hasta el terrible Apopoíto Miamá, y que, cuando la joven esposa logra burlar al marido celoso y parte con el amante Suandénde, la narradora no puede más que agregar un levemente irónico: “Es triste”.
Placían a Dolé todos los hombres menos el suyo propio. Era esta una muy digna hija de Ochún, a quien, como se sabe, le gustaba seducir siempre nuevos amantes, dejando abandonado al marido, que este fuese Oggún o el poderosísimo Orula.
La escena se repetía siempre, Dolé disfrutaba con su amante mientras el marido se marchaba al río a conseguir huevos de caimán. Hasta que llegó fatalmente el día en que Evaristo descubrió el engaño.
A punto de ser sorprendida por su marido Evaristo en brazos del amante, Dolé no tiene reparos en fingir dolores y enviar al confiado Evaristo en búsqueda de remedios que deshicieran el hechizo del que ella juraba ser víctima.
“Todos somos hijos de los Santos, y lo de la malicia y el gusto de pecar ya le viene al hombre de los Santos”, sentencia la narradora. Es así que hace su entrada la bella Dolé, “que no era mala, pero no era fiel”.