doblez

(redireccionado de dobleces)
También se encuentra en: Sinónimos.

doblez

1. s. m. Parte de una cosa que se dobla o pliega hizo el doblez en diagonal. pliegue
2. Señal que queda en la parte por donde se dobló la sábana quedó llena de dobleces. dobladura
3. s. m. y f. Disimulo con el que se comporta una persona, dando a entender lo contrario de lo que siente u ocultando lo que sabe no te puedes fiar, actúa casi siempre con doblez. falsedad, hipocresía
NOTA: En plural: dobleces

doblez

 
m. Parte que se dobla o pliega de una cosa.
Señal que queda.
amb. fig.Astucia con que uno obra, dando a entender lo contrario de lo que siente.

doblez

(do'βleθ)
sustantivo masculino
1. parte de una cosa que se dobla o pliega Hazle cuatro dobleces al mantel.
2. señal que queda en la parte por donde se dobló La falda quedó llena de dobleces.
3. sinceridad modo de actuar con simulación e hipocresía actuar con doblez
Traducciones

doblez

doppiezza

doblez

A. SM (Cos) (= pliegue) → fold, hem; (= dobladillo) → turnup, cuff (EEUU)
B. SF (= falsedad) → duplicity
Ejemplos ?
Y diciendo esto el Tano sacó de la faja la faltriquera, de la faltriquera un pañuelo, y de entre los dobleces del mismo una carta, la que leyó quitándole casi la arenilla con las encorvadas y negrísimas pestañas.
Pasaba un señorón con un manto largo adornado de plumas, y su secretario al lado, que le iba desdoblando el libro acabado de pintar, con todas las figuras y signos del lado de adentro, para que al cerrarse no quedara lo escrito de la parte de los dobleces.
Quién no te cree, Señor, quién no te adora, Cuando a la luz del sol en que amaneces ve esta rica ciudad de raza mora salir de entre los lóbregos dobleces de la nocturna sombra, y a la aurora abriendo sus moriscos ajimeces, ostentar a tus pies lozana y pura perfumada y radiante su hermosura?
Pero si es que va vinir en seguiíta, pero que en seguiíta va a vinir -decíale, acongojada, la señora Micaela, que procuraba aquietar sus manos, empeñadas en hacer dobleces y más dobleces las vueltas del lecho.
"Que busquen a los hombres y mujeres que mandan obedeciendo, los que tienen fuerza en la palabra y no en el fuego, que encontrándolos les hablen y les entreguen el bastón de mando, que vuelvan otra vez a la tierra y a la noche los sin rostro, los que son montaña, que si vuelve la razón a estas tierras se calle la furia del fuego, que los que son montaña, los sin rostro, los que en la noche andan descansen por fin junto a la tierra. " Hablaron así los hombres sin rostro, no había fuego en sus manos y era su palabra clara y sin dobleces.
Pero un mi compadre me ha dicho, en puridad de compadres, que muerto Tijereta quiso su alma, que tenía más arrugas y dobleces que abanico de coqueta, beber agua en uno de los calderos de Pero Botero, y el conserje del infierno le gritó: -¡Largo de ahí!
En cuanto a nosotros, si hemos de ser sinceros, declaramos que no nos viene al magín medio de disculpar la conducta del arzobispo en la fiesta de Santa Clara; porque creemos, creencia de que no alcanzarán a apearnos todos los teólogos de la cristiandad, que la religión del Crucificado, religión de verdad severa, no puede permitir dobleces ni litúrgicos lances teatrales.
Mírame en estos ojos que tu imagen extáticos copiaron tantas veces. Allí estas tú, sin lágrimas que te ajen ni tiempo que interponga sus dobleces.
Dijo, y apuntando a la cabeza de Héctor, blandió y arrojó la ingente lanza, que fue a dar en la cima del yelmo; pero el bronce rechazó al bronce, y la punta no llegó al hermoso cutis por impedírselo el casco de tres dobleces y agujeros a guisa de ojos, regalo de Febo Apolo.
Sin más, sabes que te quiere tu nieto VANKA CHUKOV Ven en seguida, abuelito.» Vanka plegó en cuatro dobleces la hoja de papel y la metió en un sobre que había comprado el día anterior.
La faz del reo se había quedado impresa en la tela tres veces, en tres dobleces simétricos, y era el mismo rostro, y el mirar, el mirar maravilloso que derretía el corazón más duro...
¡Mardan Bey, primer ministro! Abdalá el Susi, parsimoniosamente, volvió a doblar el periódico en ocho dobleces y se lo guardó entre el pecho y la chilaba.