Ejemplos ?
En el supuesto paradójico que exista un Ser Supremo tan poderoso como se quiera, admítase el gran disparate de que pueda haber creado la materia.
Los Convenios de Munich, que como dije a usted me parecieron siempre un gravísimo error político de parte de Chamberlain y Daladier, tuvieron, sin embargo, una ventaja: la de proporcionar la ocasión para que el mundo entero se diera cuenta de la falsía y de las maquiavélicas intenciones de Hitler y para que, cometida la primera violación de aquellos Convenios con la conquista brutal de Checoeslovaquia, las democracias se convencieran de que con el canciller alemán no podía haber entendimientos pacíficos, sino que era un hombre, director de una casta militarista y hegemónica, que había que detener y vencer única y exclusivamente por la fuerza de las armas. Además los once meses transcurridos desde el disparate de Munich hasta la invasión de Polonia, el día 1o.
Es un disparate pensar que las indulgencias del papa sean tan eficaces como para que puedan absolver, para hablar de algo imposible, a un hombre que haya violado a la madre de Dios.
HOMBRE 1 No es posible, y es fuerza el ir a San Blas a reñir, por ascusarme mañana del qué dirán. (Cantando.) BORJA Ese es un gran disparate; no haga, por su vida, tal, que, si le vierten la olla, no es buena fiesta San Blas.
-gritó San Pedro juntando las manos y voltiando a ver al cielo como el que reza el Bendito-. Va a salir con un disparate gordo. ¡Padre mío, ilumínalo!".
Y vengo también a decirle que eso que usted ha pensado de resucitarme para que luego me quite yo a mí mismo la vida es un disparate, más aún, es una imposibilidad...
La memoria ver intento del trabajo deste día: «Número uno, alcaicería, embuste de casamiento». Las doncellas más sesudas me creen cualquier disparate como en casamiento trate, y no escupen las viudas.
También QUEREMOS SABER qué pasó entonces, qué mecanismos fallaron, quiénes nos avisaron, y quiénes les ignoraron, quiénes son responsables de este disparate que ha arrasado los proyectos de futuro de 2000 personas.
Pero puesto caso que me haya engañado y que mi verdad sea sueño y el porfiarla disparate, ¿no se holgará vuesa merced, se&ntild e;or Peralta, de ver escritas en un coloquio las cosas que estos perros, o sean quien fueren, hablaron?
¿Te convendrán las lecciones de Redlitz? -preguntó la madre. -¡Qué disparate! De humorada ya bastó. Esta noche misma nos volvemos a Madrid; también hay allí buenos profesores de canto.
Mi personaje me ha dicho hoy: “Ante todo escribir con franqueza”. ¡Qué disparate! Hay una franqueza que la tienen los hombres fuertes pero ignorantes, hay otra que es la franqueza consigo mismo y que es decir lo que francamente le conviene a uno decir: esto es de los fuertes-cínico-inteligentes.
Si me quedo solo en casa, dixo, tendré preocupado el ánimo con mi triste aventura, no comeré, y caeré malo; mas vale hacer una frugal comida con mis amigos íntimos, y con su amena compañía olvidarme del disparate que esta mañana he cometido.