discrecional

discrecional

adj. Que no está regulado con precisión y se deja a la libre apreciación de alguien a este pastel se le puede añadir una cantidad discrecional de azúcar; parada discrecional.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

discrecional

 
adj. Que se hace libre y prudencialmente.
Que no está sujeto a ninguna norma fija: servicio d.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

discrecional

discretionary, optional

discrecional

discrétionnaire

discrecional

discretionaire

discrecional

تقديرية

discrecional

uznaniowe

discrecional

skønsmæssige

discrecional

임의

discrecional

diskretionära

discrecional

ADJ
1. [poder] → discretionary
2. (= facultativo) → optional
parada discrecionalrequest stop, flag stop (EEUU)
servicio discrecional de autobusesprivate bus service
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Artículo 116 - Hasta que una ley establezca su regulación, la Cámara de Diputados tendrá poder discrecional para acusar a un miembro del Gobierno y el Tribunal Superior le juzgará calificando el delito y determinando la pena.
116 Sin pedir autorización al Congreso y mediante una argucia, se convirtió el colapso bancario en deuda pública Para financiar el salvamento discrecional de los bancos, el gobierno recurrió a un subterfugio legal: avaló los pasivos mediante “deuda pública contingente”.
La verificación indica, en el nivel municipal, que la inclusión de nuevos actores sociales en estos ámbitos de definición de proyectos depende de la voluntad discrecional de algunos alcaldes, a falta de una política institucional.
Así lo señaló la Contaduría Mayor: La carencia de políticas o lineamientos de operación y de reglas de operación da lugar al manejo discrecional del Comité Técnico...
Su operación conlleva un alto riesgo discrecional. 120 La Contaduría Mayor confirmó que el Comité Técnico de Fobaproa estaba integrado por nueve miembros; cuatro de la Secretaría de Hacienda (presidido por el secretario), tres del Banco de México y dos de la CNBV: El Director General del Fondo participaba en las deliberaciones del Comité con derecho a voz pero sin voto.
La Contaduría enfatizó el comportamiento discrecional de los miembros del Comité: El Comité tiene la facultad de establecer los términos y condiciones de los apoyos que se otorguen con cargo al Fondo...Los aspectos específicos de la actuación del Fobaproa para decidir el monto de los apoyos a otorgar ya cuáles instituciones se beneficiaría fue una decisión que quedó exclusivamente a discreción de los miembros del Comité Técnico.
189 Limitación de la competencia respecto de decisiones de la Autoridad La Sala de Controversias de los Fondos Marinos no tendrá competencia respecto del ejercicio por la Autoridad de sus facultades discrecionales de conformidad con esta Parte; en ningún caso sustituirá por la propia la facultad discrecional de la Autoridad.
Es decir, además de utilizar un fondo discrecional para decidir qué banqueros se salvaban, cuáles fracasaban, qué créditos se rescataban y cuáles quebraban, también fueron discrecionales, cómo y en cuánto se vendían los edificios, terrenos, autos, casas, fábricas, empresas, hoteles, y todos los bienes que fueron adjudicados.
Cuando la norma utiliza uno de dichos conceptos jurídicos indeterminados no implica que conceda a la Administración la facultad discrecional de decidir si hay o no buena fe o si el precio es o no justo ya que, o hay buena fe o no la hay, el precio es justo o no lo es.
La Constitución dice que el Ministerio Público debe perseguir los delitos de oficio, es decir, no está sujeta la persecución de delitos a una decisión particular o discrecional, por parte de autoridad alguna.
La expropiación de los terrenos comunales se compensó con la concesión de acceso a los antiguos poseedores a través de la aparcería, discrecional y onerosa.
Los Felipes, tan funestos a la humanidad como a la civilización, por su brutal y absurdo despotismo; Carlos II, con su imbecilidad y acendrado fanatismo; los Fernandos y Carlos que se sucedieron, tan obstinados defensores de su poder discrecional y de la autoridad espantosa del monstruo de la Inquisición que los sostenía, al mismo tiempo que los amedrentaba; tales fueron los monarcas bajo cuyo ominoso cetro recorrió tres siglos Chile, siempre ignorante, siempre oprimido y vejado.